Fuentes web
Entradas
Comentarios

Carolina González; Mauro Rodríguez; Claudia Marcos

 

ANALISIS, INTERACCIONES Y

SEGURIDAD ONTOLOGICA

CONTENIDO

  1. UNIDAD I. Teoría de la Información
  2. UNIDAD II. Acto de Habla
  3. Referencias

 

                              UNIDAD 1: Teoría de la información

la teoría de la información esta asociada con las leyes matemáticas que administra la transferencia y el procesamiento de la información, la teoría de la información se encarga del cálculo y representación de la información, y de la capacidad de los sistemas de comunicación para transmitir y procesar información. Dicha teoría no se relaciona con el sentido del mensaje. Este modelo presenta una relación de superficie hacia los mensajes. Estos están separados de los actores y tienen autonomía respecto a ellos. Exista un enorme abanico que ofrece los mensajes al hablante, así las personas pueden elegir el mensaje q deseen, que además se enmarcados por códigos. De ahí que nace “la metáfora del tubo”, refiriéndose a la forma en que esta vista la comunicación, un tubo donde el emisor envía un mensaje para que sea captado por un receptor. También existen cosas q quedan fuera del tubo, esto viene a ser el contexto.

 La simbolización puede tratarse tanto de transformación de voz o imagen en señales eléctricas, como al cifrado de mensajes para asegurar su intimidad.

Esta teoría fue desarrollada, en 1948, por el estadounidense Claude Elwood Shannon, teoría matemática de la comunicación. En dicha época se presentaba la necesidad de una base teórica para la tecnología de la comunicación surgiendo de la ampliación de la complejidad y de la masificación de las vías de comunicación, como fueron el teléfono y los sistemas de comunicación por radio.

La teoría de la información también abarca todas las maneras de transmisión y almacenamiento de información, incluyendo la televisión y los impulsos eléctricos que se transmiten en las computadoras y en la grabación de datos e imágenes.

Al referirnos a información hacemos mención  a los mensajes transmitidos bajo cualquier tipo de formato: voz, música, imágenes, información digital, e incluso a los impulsos nerviosos de los seres vivientes. Podemos decir que la teoría de la información ha sido utilizada en diferentes tipos de campos tan como por ejemplo la cibernética, la criptografía, la lingüística, la psicología y la estadística.

El tipo de sistema de comunicación más estudiado consta de varios componentes. El primero es una fuente de información por ejemplo, (persona hablando) que produce un mensaje o información que será transmitida. El segundo es un transmisor, por ejemplo, (un teléfono y un amplificador, o un micrófono y un transmisor de radio) que transforma el mensaje en señales electrónicas o electromagnéticas. Estas señales son transmitidas a través de un canal o medio, que es el tercer componente, el cual puede ser un cable o la atmósfera. El canal es claramente capaz de ser interferido por otras fuentes, que distorsionan y afectan la señal. A las interferencias mencionadas se las llama ruido, esto puede ser la estática en la recepción de radios y teléfonos, y el entorpecimiento en la recepción de imágenes televisivas. Otro componente es el receptor, como por ejemplo el de radio, que transforma de nuevo la señal recibida en el mensaje original. El último componente es el destinatario, como por ejemplo una persona escuchando el mensaje.

El mayor interés de la teoría de la información es reducir el margen de error por las señaladas interferencias en los sistemas de comunicación, como también la explotación del uso eficiente de la capacidad total del canal.

Por otro lado la teoría de la información se preocupa en que la cantidad de información contenida en un mensaje sea un valor matemático bien definido y medible. Pero cantidad no se refiere a lo cuantitativo de datos, sino a la probabilidad de que un mensaje, dentro de un conjunto de mensajes posibles, sea recibido. En el concepto de cantidad de información, el valor más alto se le asigna al mensaje que menos probabilidades tiene de ser recibido. Al preveer certeramente que un mensaje va a ser recibido, la cantidad de información es 0. Por ejemplo, se lanza una moneda al aire, el mensaje en su conjunto seria  cara o cruz que describe el resultado, no tiene cantidad de información. A la vez, cada uno de los mensajes por separado, cara o cruz tienen probabilidades iguales de valor un medio. Para relacionar la cantidad de información (I) con la probabilidad, Shannon presentó la siguiente fórmula:

                                               I = log21/p

 

Donde p es la probabilidad del mensaje que se transmite y log2 es el logaritmo de 1/p en base 2. (log2 de un número dado X es el exponente Y al que tiene que ser elevado el número 2 para obtener dicho número X. un ejemplo es; log2 de 8 = 3, porque 23 = 8). Utilizando esta fórmula, obtenemos que los mensajes cara y cruz tienen una cantidad de información de log22 = 1.

Shannon dice que la cantidad de información de un mensaje puede ser pensada como el número de símbolos posibles que representan el mensaje. Esto es posible verlo en el ejemplo anterior, si cruz está representado por un 0 y cara por un 1, sólo hay una forma de representar el mensaje: 0 o 1. El 0 y el 1 son los dígitos del sistema binario, y la designación entre estos dos símbolos corresponde a la llamada unidad de información binaria o bit. Si se lanza una moneda tres veces seguidas, las probabilidades de mensajes igualmente pueden ser representados como 000, 001, 010, 011, 100, 101,110 ó 111. Estos mensajes pertenecen a los números 0,1,…7 escritos en notación binaria. La probabilidad de cada mensaje es de un octavo, y su cantidad de información es log21 ˆ = 3, que es el número de bits que se resultan indispensable para representar cada mensaje.

         En la mayoría de las aplicaciones prácticas, hay que elegir entre mensajes que tienen diferentes probabilidades de ser enviados. El término entropía ha sido tomado prestado de la termodinámica, para designar la cantidad de información media de estos mensajes. La entropía puede ser intuitivamente entendida como el grado de desorden en un sistema. En la teoría de la información la entropía de un mensaje es igual a su cantidad de información media. Si en un conjunto de mensajes, sus probabilidades son iguales, la fórmula para calcular la entropía total sería: H = log2N, donde N es el número de mensajes posibles en el conjunto.

Pero la teoría matemática de la información tiene sus flaquezas, podemos decir que su punto débil se encuentra en los problemas  técnicos,  tiene que ver con la precisión puede transmitirse la información.

También nos encontramos con un problema semántico, que implica con qué precisión es recibida la información por el receptor, en relación con el significado original dado al mensaje.

Y por ultimo esta teoría presenta un problema de efectividad, el cual refiere a la efectividad con la que el significado original recibido por el receptor, afecta a su conducta.

A modo de conclusión observamos q la teoría de la información demostró que todas las fuentes de información (telégrafo, teléfono, radio, la gente que habla, las cámaras de televisión, etc.), es posible medirlos, como también que los canales de comunicaciones contienen una unidad de medida equivalente. Además, es una teoría que demuestra tener sus limitaciones de manera conceptual, pero es capaz de demostrar que la información se puede transmitir sobre un canal, como así también registró las bases de la corrección de errores, supresión de ruidos y redundancia.

 

UNIDAD 2: Actos de habla

Del acto de habla podemos decir que es la unidad fundamental de la comunicación lingüística, que según J. R. Searle no se trata de un símbolo sino “la producción o emisión de una ‘instancia’ de una oración bajo ciertas condiciones”.

Según afirma Habermas, existe el hablante ideal, quien incluye la capacidad de entender y producir emisiones, y a la vez posee la capacidad de establecer y entender esos modos de comunicación con en el mundo exterior, donde tiene lugar el habla. Lo que tiene que ver con la intersubjetividad implantada en el mundo, actuante con él. Así el habla pasa a ser el medio característico y global de la vida en el ser humano. Se  entiende que la teoría de la comunicación establece la conducta universal y básica de las ciencias humanas: deja ver la base universal de la vida sociocultural.

En un acto de habla debemos llegar a un intelecto, entre hablante y oyente. Así deben comunicarse en el nivel de la intersubjetividad, en el que constituyen, por medio de actos ilocucionarios, las relaciones que les permiten entenderse entre sí, y el nivel de las prácticas y estados de cosas sobre los que se entienden en el contexto comuicativo.

Situándonos en la teoría de la acción comunicativa, encontramos que la teoría de los actos de habla brinda una definición de la fuerza ilocucionaria propia de las oraciones realizativas que pueden generar las relaciones interpersonales pretendidas por el hablante. Así la tarea de la pragmática universal es el restablecimiento de las “presuposiciones generales de las acciones de habla consensuales”.

Es de esta manera que se implanta el acto de habla en el marco más amplio de la acción social, comprendiendo así el lenguaje en el contexto de una relación interpersonal. La distinción Dasein/seres distintos del Dasein se vuelve nula en una teoría comunicativa que es una teoría de la acción social.

Debemos tener en cuenta que, la teoría de Habermas, el acto de habla es un tipo de acción. Así resulta posible lograr seccionar las pretensiones transcendentales que el último Heidegger otorgaba al habla. Por su parte Searle afirma que “hablar es una forma de conducta”, es decir, que el lenguaje es un tipo de acción y que “la teoría del lenguaje es parte de la teoría de la acción”.

Por lo tanto podemos concebir que el acto de habla no se refiere a una acción independiente, si bien, posee cierta autonomía, por el contrario, este necesita de una fundamentación. Para Habermas esta acción es una acción social, esto es lo que garantiza que la fundamentación no sea decisiva. Así destaca que el acto de habla es “sólo el mecanismo de coordinación de la acción”, su “infraestructura”. Por ello podemos marcar una diferencia entre las teorías de J. L. Austin y Searle, con la de Habermas, ya que, ellos no han visto: “que los actos de habla funcionan como mecanismos de coordinación para otras acciones”.

Por su parte Habermas distingue entre acción y operación “las operaciones de habla son siempre realizadas dentro de otras acciones”, en cuanto tales, las operaciones no tienen contacto con el mundo. De esta manera el contacto con el mundo esta determinado por la acción social. Esto es visible al considerar que las reglas de operación, como son las reglas lingüísticas, determinan las condiciones para efectuar un determinado enunciado, pero no lo que es el enunciado mismo. Para lograr esto, se acude a otro tipo de reglas, de acción, por las que las oraciones se convierten en preferencias y logran contacto con el mundo. No un mundo dual, como en la relación sujeto-objeto, o la diferencia ontológica heideggeriana, sino con un triple mundo objetivo, social y subjetivo. Estas reglas pueden ser criticadas desde la perspectiva de la verdad y la claridad comunicativa.

A modo de cierre, concluimos en que los actos de habla para Habermas se remiten a la acción comunicativa y tiene como finalidad sentar los “fundamentos normativos de una teoría de la sociedad”.

REFERENCIAS

  • ABRIL GONZALO: Teoría General de la Información, cátedra, Madrid, 1997. Cap. 1 “Información, conocimiento y sentido”
  • ESCANDEL, M. V: Introducción a la pragmática. Cap. 4. Searle y la teoría de los actos del habla.

ACTIVIDAD Nº 2

 

El siguiente informe presenta el análisis de uno de los comercios mas concurridos actualmente. “Frávega”  es uno de los comercios mas completos en cuanto a rubro electrónica y electrodomésticos que encontramos en la ciudad de Comodoro Rivadavia.

Erving Goffman, en “La presentación de la persona en la vida cotidiana” aporta premisas que se ven claramente reflejadas en este comercio a analizar.

 

Basándonos en los aportes realizados en la obra, podríamos decir que Frávega, está lleno de actuantes “cínicos”, caracterizando de esta manera a los vendedores del local, los cuales se ven obligados a actuar de tal forma porque su lugar de trabajo así lo requiere y no les permite ser sinceros.

Ellos no se ven muy convencidos de sus actos pero tampoco les importa porque tienen en claro que su único objetivo es “vender”, son actores que piensan únicamente en ejecutar la acción para lo cual fueron contratados.

Estos actores deben cambiar su modo de operar con tal de vender un producto, el consumidor no se debe ir con las manos vacías.

El rol del vendedor debe ser más el de un amigo, que el de un vendedor. Debe ganarse la confianza del cliente para poder persuadirlo a realizar la compra.

En este contexto, la “fachada” también cumple un rol fundamental, la estructura del local está decorado de una manera muy especial, hay mucha iluminación, los productos están expuestos de manera que llamen mucho la atención, tiene grandes ventanales que permite que los transeúntes observen desde la vereda hacia adentro del local, sus vidrieras están organizadas con productos de mucho valor, y algunas promociones, etc.

Es decir, el medio que utilizan refleja un status determinado, a tal punto que hasta los propios empleados del lugar presentan lo que para Goffman sería la fachada personal.

La apariencia que ellos demuestran a simple vista es muy prolija, su vestimenta es uniforme y de máxima formalidad. Además, cada uno de ellos lleva un distintivo que los identifica con nombre y apellido, los modales que presentan son similares, todos deben mostrarse de la misma manera frente al cliente y deben expresar la misma cordialidad.

Muchas veces, las personas que trabajan dentro de un lugar también se dejan llevar por las apariencias o por la “fachada” de la persona que entra al lugar.

Generalmente, el vendedor, debido a la comisión que deja, se deja llevar por la apariencia, ya que se supone que una persona bien vestida, es de un mejor status, y va a realizar una compra de mayor adquisición económica que una persona de vestimenta humilde. Aunque no siempre se da así.  

Igualmente, se puede observar que en este escenario, los interactuantes deben  sostener una relación de cooperación y familiaridad para que su proceder funcione adecuadamente.

Es por eso, que entre ellos se forma una relación de dependencia reciproca, basada en la confianza que los liga constantemente. Todo el personal es conciente de que su autoridad máxima dentro del local, el gerente, los está evaluando constantemente en su obrar y que ante la presencia de algún cliente, deben tratarlo con sumo respeto aunque fuera del lugar tengan un trato mas personal.

En definitiva, todos los interactuantes del lugar deben saber sobrellevar una fachada, deben ser concientes que su actuar dentro del establecimiento está pautado y que las actuaciones que desempeñan están rigurosamente reglamentadas  por un protocolo.

Por ejemplo, una de las políticas de Frávega, es que el vendedor espere al cliente en la puerta y que sea muy amable al recibirlo, al igual que durante la asistencia que le brinde al mismo.

Los vendedores  deben mantener una postura específica para pararse, es decir, su porte debe ser erguido, no pueden estar apoyados sobre ningún soporte o mal parados, ya que esto reflejaría que no tienen ganas de atender o que están cansados y atienden con desgano.

En consecuencia, teniendo en cuenta que el personal está expuesto a ciertas exigencias que competen a la empresa podemos decir que esto se asimila a lo que dice Watzlawick en el primer axioma de la comunicación en cuanto confirma que es imposible no comunicar.  Es decir, al vendedor en todo momento se le exige que se muestre de determinada manera para que atraiga la atención del cliente, deben tener en cuenta tanto la postura como su actitud de fraternidad con el cliente. Deben persuadir y demostrar confianza ante el consumidor, más allá del discurso que les puedan brindar en cuanto al producto por el que van a consultar.

 

Así mismo es importante resaltar que la mayoría de actuaciones se dan en equipos, donde un conjunto de individuos para mantener una definición preparada de la situación que desean mostrar al público cooperan íntimamente entre ellos, si bien, actúan por separado, están en un rol de dependencia para con el compañero. Una de las principales actividades en donde vemos reflejado esto es, por ejemplo, cuando hay inconvenientes con los clientes, ya sea por su atención, o precios de productos, no exponen desacuerdos del equipo en público. O bien, siguiendo con la política de la empresa, no permiten ingresar a la región posterior a los clientes (cocina, baño, vestuarios, administración, oficina del gerente y demás ambientes que puede llegar a haber), de tal manera que mantienen el control del lugar. En contraposición a éste área, encontramos la  región anterior, llamándose así al ambiente en donde se encuentran los productos que están a la venta y en donde circulan tanto el personal de Frávega, como los clientes.

 

En definitiva, para el vendedor, la comunicación no verbal domina gran parte de su actitud frente al cliente, la cual también es pautada y predeterminada.

Por otra parte, otra política de la empresa es que las personas que brindan atención al cliente no pueden charlar ente ellos, ni comer una golosina mientras se atiende al cliente. Esta prohibido fumar en horas de trabajo,  y comer algo que pueda dejarte con feo aliento. Un vendedor, constantemente debe tener buen aliento ya que interactúa de cerca con el comprador y si no puede provocar un desagrado en el mismo.

En suma, todo el movimiento de un vendedor dentro de su lugar de trabajo está medido y pautado por las reglas del lugar.   

 

 

ACTIVIDAD 3

Para explicar la ruptura de la seguridad ontológica, creímos pertinente tomar como ejemplo, una enfermedad que esta latente hace unos años y que hasta el día de hoy genera incertidumbre en quienes la poseen y  sobretodo en la sociedad por la falta de información e interés que hay.

Para ello, partiremos con una breve reseña de lo que es el SIDA.

El SIDA es una enfermedad que afecta a los humanos infectados por el VIH (virus de inmunodeficiencia humana). Se dice que una persona la padece cuando su organismo, debido a la inmunodepresión provocada por el VIH, no es capaz de ofrecer una respuesta inmune adecuada contra las infecciones que aquejan a los seres humanos. Dicha infección es incontrovertible.

Cabe destacar la diferencia entre estar infectado por el VIH y padecer de sida. Una persona infectada por el VIH es seropositiva y pasa a desarrollar un cuadro de sida cuando su nivel de linfocitos T CD4 (que son el tipo de células a las que ataca el virus) desciende por debajo de 200 células por mililitro de sangre.

Esta enfermedad se transmite a través de los fluidos corporales (tales como sangre, semen, secreciones vaginales y leche materna)

La epidemia de SIDA ha ido creciendo continuamente y se ha propagado desde que los primeros casos fueran identificados a principios de los ochenta.

Si bien, están quienes prefieren discriminar, o alejarse de quienes portan el VIH, también es cierto que están quienes luchan por tratar de ayudar. Es el caso de las ONG´s.

Dentro del mundo de las ONG´s han trabajado en planificación familiar como salud reproductiva, y prevención del sida, en aproximadamente cuarenta países de todo el mundo. Una creciente cantidad de organizaciones no gubernamentales trabajan con el sida en la prevención, cuidado, apoyo y tratamiento, pero solo una minima parte de estas organizaciones poseen la competencia y los recursos necesarios para convertirse en agentes de comunicación con un buen nivel de investigación, supervisión y evaluación, por no hablar de proyectos a largo plazo.

En si, por muchos años, el SIDA ha sido considerado un problema de salud, donde la solución del problema se limitaba a los sectores de la Salud Publica, y la Bio Medicina que respondían con un servicio medico y voluntario en cuanto a las pruebas, tratamientos, cuidados, y apoyo al enfermo. Es decir, se trataba al enfermo como un experimento el cual les permitiera encontrar una cura. Sin embargo, se dejaba de lado a la persona en si, tanto a nivel medicinal como a nivel social.

Pero, con el surgimiento de las ONG´s, esto se fue transformando de a poco, porque la ayuda venia desinteresadamente. Sin embargo, no logro que el infectado se sienta objeto de estudio, o un ser discriminado por el entorno.

Es por eso que todo infectado, en el ámbito familiar como laboral, provocaba una especie de ruptura en la seguridad ontológica que creía tener.

Tanto en el paciente como en el resto de la sociedad, esto daba para hablar de riesgo, de contingencias, de miedo, de incertidumbre, de vigilar y castigar, de miseria, de peligro. La sociedad en si se tornada en un mundo hostil, para quien contraía el virus.

Todo esto causaba, que el infectado pierda la confianza en los demás, perdida en el mundo natural que se habían generado, perdida de confianza en su vida que hasta entonces era normal y cotidiana.

 

En si, una de las cuestiones existenciales del hombre esta representada por la presencia de los otros: la formulación del conocimiento interpersonal tiene sus bases en un aprendizaje ligado de manera inmediata a las exploraciones tempranas del mundo de los objetos y a las primeras emociones de lo que más tarde serán sentimientos firmes de la identidad del yo.

 

Esta seguridad se puede perder o debilitar, cuando aparece el sentimiento de creerse un extranjero en el lugar donde se habita, acompañado de temor a la continuidad de la rutina. El infectado se puede sentir un extraño en el espacio que antes creía propio, ya sea porque la persona lo siente así o porque se lo hacen sentir así. La misma noticia de ser portador te puede hacer sentir extranjero hasta de tu propio cuerpo y tu propia vida.

Al parecer hay un fallo colectivo debido a la mala información a cerca del tema. Existe todavía, mas allá de que han pasado más de 20 años desde que se dieron a conocer los primeros casos de VIH, una discriminación y rechazo a quienes la portan. La comunidad en general no comprende que esta enfermedad solo se contagia por transmisión sanguínea y relación sexual, ni el mate, ni la saliva, ni el compartir ciertos objetos personales son canales de transmisión. Tampoco es la solución definitiva la utilización de preservativos. En si, consideramos que la única solución para el sida esta en los medios de propagación, en difundir desde los establecimientos escolares, y los distintos medios de comunicación, la información pertinente para que la sociedad en general no este desinformada, para que no se mantengan ajenos a la situación que le puede afectar a cualquiera de su entorno. El único medio de pararlo es evitar los comportamientos de riesgo.

En definitiva, creemos pertinente decir que la mejor manera de sobrellevar esta enfermedad y acompañar a quien la porta es tratarlo como una persona absolutamente normal, que no ha contraído el virus porque no deja de ser una persona que funciona perfectamente, que puede trabajar, que se puede enamorar, que puede en fin, hacer una vida normal, siempre y cuando este en manos de un profesional medico (o sea, que este cuidada). El poner la enfermedad delante para mantenerlo alejado, como mas de un caso, creemos que es discriminar. 

 

Carolina González; Mauro Rodríguez; Claudia Marcos

PRIMER PARCIAL DE MODOS DE LA COMUNICACIÓN
UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PATAGONIA SAN JUAN BOSCO
FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES
CÁTEDRA: MODOS DE LA COMUNICACIÓN SOCIAL
Integrantes: Irma Benavides Jara, Gerardo Aggeri

Actividad 1
Unidad 1 Comunicación no verbal

Comunicaciones complementarias
La característica más fácil de advertir en el hombre es la capacidad que tiene para transmitir a los otros sus deseos, sus emociones, sus experiencias, sus ideas, sus conocimientos. Esa transmisión es llamada Comunicación, consiste en el mensaje intercambiado entre personas; el ser humano siempre está comunicando, no puede emitir un acto sin dejar de hacerlo, su conducta verbal está expresada en palabras o enunciados que tienen un valor de mensaje, pero también tiene un valor de mensaje las conductas no verbales que produce.
Cuando los sujetos dan indicios de actos que no se rigen en una estructura sintáctica, está haciendo uso de la comunicación no verbal, pues las acciones o ruidos corporales también producen señales. El uso de este tipo de comunicación puede ser explícitamente intencional, en ocasiones acompaña a un enunciado para reforzar la idea, repetir, contradecir, sustituir o complementar el acto verbal; pero también el hombre puede hacer uso de este tipo de comunicación sin la mera intención de querer hacerlo. Así se llama comunicación no verbal a todo acto del hombre que realice y no implique el uso explícitamente de palabras, frases, discursos, idiomas para interactuar con otros hombres. En este campo de la comunicación se encuentra las acciones que los hombres manifiestan mediante expresiones corporales, énfasis en las palabras y ruidos fonéticos.
En muchos casos la comunicación no verbal expresa mucho más de lo que puede expresar un enunciado, puede proporcionar más información acerca del hombre que intencionalmente emite actos no verbales, como rasgos de la personalidad y actitudes. A su vez este acto comunicativo atraviesa el aspecto cultural del hombre, pues la gente de distintas culturas posiblemente tenga diferentes “percepciones sensoriales”, así lo que para un sujeto puede significar una cosa en su contexto, cambiará el significado en otro contexto; la cultura del hombre lo condicionará en el proceso de apreciación del mensaje que reciba.

Esta comunicación no es ni más, ni menos importante que la comunicación verbal, ya que el hombre no puede emitir un enunciado sin una expresión que lo acompañe – ya sea expresión gestual o entonación-, durante el proceso comunicativo se hace uso de los dos tipos de comunicaciones. Por lo tanto no puede existir una comunicación sin que no exista la otra, son complementarias entre si y en cada mensaje.

Comunicación no Verbal
La diferencia entre comunicación verbal y no verbal puede ser explicada desde la diferencia entre acciones y discurso. No se puede ser preciso entre los límites entre comunicación verbal y comunicación no verbal; pero se puede hablar de las características más generales de la comunicación no verbal, las cuales son su no discrecionalidad y que además de eso no tiene un orden secuencial o lineal, también posee el beneficio de que puede expresar mucho más lo que piensa el hombre a través de gestos faciales y corporales y mediante posturas, movimientos de cuerpo y entonaciones de la voz. Así queda definida la Comunicación No Verbal como un albergue de acontecimientos de la comunicación humana que trascienden las palabras dichas o escritas, es un instrumento significativo de la expresión de emociones, actitudes y conflictos tanto conscientes como inconscientes.
Repite, sustituye, contradice, complemente, acentúa o regula la comunicación verbal.
Las señales que le permiten decodificar al hombre la Comunicación no verbal tienen diferentes modalidades tales como: las expresiones faciales, la postura, las posiciones, el espacio, los actos explícitos, las posiciones, el espacio y los gestos que muestran y regulan el compromiso del individuo durante su actividad de comunicar. Se trata de un lenguaje en el que el cuerpo habla a través de sus emociones.
Algunas de las modalidades de de este modo de comunicación se pueden clasificar de la siguiente manera:
-Movimiento corporal o conducta kinésica: Gestos u otros movimientos corporales incluyendo el movimiento ocular y la postura.
-Paralenguaje: Las vocalizaciones y sus caracterizantes vocales (risa sofocada, o abierta, llanto, lloriqueo, sollozo, susurro, chillido, grito sofocado, gemido, voz quebrada, etc.), sus cualificadores vocales (tono e intensidad de voz) y sus agregados vocales (esos sonidos que acompañan el habla, como los gruñidos, ruidos con la lengua y de los labios)
-Proxemica: La utilización del “espacio social y personal y las percepción que se tiene de éste”; en este campo entran las distancias interpersonales definidas por Edward T.Hall:
Distancia intima (hasta 45 cm). Distancia del sexo, pero se pueden percibir los olores y el color del otro.
Distancia Personal (entre 50cm y 120cm). En esta distancia una de las personas puede coger o tocar al otro, es una distancia que en la que solo se puede estar con los que se tiene confianza.
Distancia social (entre 1,20m y 3,5m) Un tipo de distancia apropiada para la vida pública, para las relaciones de trabajo y de negocios.
Distancia pública (más de 3,5m) Es la distancia que separa a un orador de su auditorio, es la más usada en asuntos públicos.

-Olfato. Son señales olfativas como pueden ser los perfumes, los olores personales, los olores que indican algo.
-Sensibilidad de la piel al tacto: Besos, abrazos, bofetadas, caricias y la temperatura.
-Artefactos: Puede ser la vestimenta y el arreglo personal.

Referencia bibliográfica: Juan Raúl Rithner, “Acerca de la comunicación no verbal”
Francisco Sanabria, “Estudio sobre la comunicación”
Edward T. Hall Distancias interpersonales
——————————————————————————————————————————

Unidad 2 Economía de los intercambios lingüísticos

Economía, habitus y poder
Las relaciones sociales son también interacciones simbólicas, se producen a través de intercambios lingüísticos que ejercen los “hablantes de una determinada lengua”. Estos intercambios pueden reflejar las relaciones de poder que posiblemente ejercen los hablantes.
Los enunciados que emiten los hombres están sujetos a ser medidos según el grado de literalidad que tengan con la lengua oficial del territorio en el que se propaguen; esta lengua oficial es producto del consenso de acerbos lingüísticos de los grupos más dominantes de ese territorio, quienes luego de consensuar sus acervos los legitimaron como lengua oficial. El grupo socioeconómico más dominante para lograr la oficialización común de esa lengua se vale y empiezan por la enseñanza en la escuela, la cual mientras favorece la legitimación de un determinado lenguaje contribuye a la devaluación de las lenguas populares. En este proceso de aprendizaje el hombre va adquiriendo sus habitus lingüísticos, algo así como un conjunto de oraciones en serie modeladas por la practicidad rutinaria a lo largo de su vida como usuario de la lengua, el habitus lingüístico de cada hombre le permite utilizar convenientemente sus competencias lingüísticas según el momento adecuado.
Aunque los grupos dominantes impongan la adquisición de la lengua legitima a través del sistema escolar y otras instituciones, no pueden imponer coercitivamente su uso a los hablantes, pues este solo dependerá de las oportunidades materiales y simbólicas que brinde la utilización de la lengua legitima. Teniendo en cuenta que el hombre al formarse en una determinada sociedad inconscientemente diferencia las cosas que le conviene hacer, reproducir y decir y las que no, siempre optara por elegir lo que le sea más conveniente y le brinde mejores oportunidades, por ello la disposición del hombre siempre estará inclinada a reproducir la lengua legitima que le permite obtener mayores beneficios simbólicos y materiales. Las competencias lingüísticas del sujeto- valoradas según el padrón de las competencias legítimas- funcionan como capital lingüístico que le otorga a quien las posea un beneficio de distinción en relación con otros sujetos hablantes. Un sujeto que posea un nivel de lengua más parecido al nivel de la lengua legítima impone automáticamente su presencia ante un usuario de la lengua popular.

Economía de los intercambios lingüísticos
El lenguaje es un instrumento de acción, de poder y un objeto de intelección. Al tratar las relaciones sociales como interacciones simbólicas, es decir, como relaciones de comunicación que implican el conocimiento y el reconocimiento no hay que olvidar que en esas relaciones de comunicación que por excelencia son los intercambios lingüísticos son también relaciones de poder simbólico donde se actualizan las relaciones de fuerza entre los locutores y sus grupos.
Todo acto de palabra y toda acción se encuentra sujeta a una coyuntura de dos series causales independientes: por un lado tiene la disposición del emisor, una disposición que esta socialmente modelada (el habitús lingüístico) y que implica una propensión a hablar y decir determinadas cosas, ésta capacidad lingüística de infinita creación de discursos gramaticales le permite utilizar adecuadamente esa competencia lingüística en una determinada situación, por otro lado están las estructuras del mercado lingüístico que se imponen como un sistema de sanciones y censuras específicas . Esta producción y circulación del los intercambios lingüísticos define la determinación completa de la significación del discurso; o sea el origen del sentido objetivo que se engendra en la circulación lingüística se encuentra en primer lugar en el valor distintivo resultante de la relación actuada por los locutores entre el producto lingüístico ofrecido por un locutor social y los productos simultáneamente propuestos en un determinado espacio social (mercado lingüístico), así el mercado contribuye a crear el valor simbólico y el sentido del discurso, ya que lo que circula en el mercado lingüístico no es la lengua sino discursos estilísticamente caracterizados.

La producción y la legitimación de la lengua legítima
Las condiciones económicas y sociales influyen en la adquisición y constitución de una determinada lengua como legítima, estas condiciones definirán lo legítimo e ilegitimo de una competencia lingüística. Así la lengua oficial se constituye vinculada al Estado, tanto en su génesis como en sus usos oficiales; pues al constituirse el Estado se crean las condiciones de la creación de un mercado lingüístico unificado y dominado por la lengua oficial que en muchas ocasiones oficiales es obligatoria (escuela, administraciones públicas, instituciones políticas, etc.) . Esta lengua de Estado se convierte en la norma teórica con que se miden objetivamente todas las practicas lingüísticas, ya que se supone que nadie ignora la ley lingüística, que tiene en su cuerpo de juristas agentes de imposición y de control que pueden ser los maestros de enseñanza, los gramáticos, quienes están investidos de un poder especial y pueden someter a examen y sancionar el resultado lingüístico de los sujetos parlantes.
La imposición de una lengua frente a otra es parte de la estrategia política destinada a asegurar la permanencia de adquisiciones del grupo dominante por medio de la reproducción de esa lengua.

La unificación del mercado y la dominación simbólica
El proceso de unificación y producción y el proceso de la circulación de bienes lingüísticos implican no solo la imposición de la adquisición de la lengua legítima, sino la inclinación del resto de los hombres a querer adquirirla para utilizarla. Toda dominación simbólica implica una forma de complicidad que no es ni sumisión pasiva a una coerción exterior por parte de los grupos dominantes, ni una adhesión libre a los valores. El reconocimiento de la lengua oficial se inscribe en las disposiciones que se inculcan a través de un proceso de adquisición mediante el mercado lingüístico, disposiciones que son independientes de toda coerción consiente, más bien son disposiciones a las oportunidades de beneficio material y simbólico que las leyes lingüísticas de la lengua legitima brindan a sus poseedores. La dominación simbólica existe por el consenso entre quien la sufre y quien la determina, pues solo se puede ejercer dominio en un sujeto predispuesto a sufrirlo, gracias a al poder de sugestión que se ejerce a través de lo que no puede hacer o decir, lo cual esta tan naturalizado en el sujeto que casi siempre termina haciendo o diciendo lo que debe hacer o decir, o sea “lo que es”, esto constituye la condición máxima para la eficacia del poder simbólico ejercido sobre un habitus predispuesto.

Separaciones distintivas y valor social
La unificación política y la correlativa imposición de una lengua oficial instaurada entre los diferentes usos de esta lengua, difieren totalmente de relaciones teóricas entre las lenguas diferentes habladas por grupos políticos y económicamente independientes: todas las prácticas lingüísticas se valoran con arreglo al patrón de las prácticas legítimas, es decir las practicas de los dominantes. Por eso es probable que objetivamente corresponda a las producciones lingüísticas de los diferentes locutores, así como la relación que cada uno de ellos pueda mantener con la lengua.
Los usos sociales de la lengua deben su valor debidamente social al hecho de que tales usos tienden a organizarse en sistemas de diferencias, que reproducen en el orden simbólico de las separaciones diferenciales el sistema de las diferencias sociales; pues hablar es apropiarse de uno u otro de los estilos expresivos ya constituidos en y por el uso de su posición según una jerarquía de estilos que expresa una jerarquía de grupos. Estos estilos adquiridos, sistemas de diferencias jerarquizados y jerarquizantes, dejan huellas en quienes se apropian de ellos y expresan clases sociales a través de las clases de índices estilísticos; por lo tanto la aceptabilidad social no se reduce simplemente a la capacidad de hablar del locutor, sino a la competencia necesaria que tenga para hablar la lengua legitima, una lengua que al depender del patrimonio social re expresa las distinciones sociales. La competencia legítima termina funcionando como capital lingüístico que produce en cada intercambio social un beneficio de distinción.
Bibliografía: Pierre Bourdieu “Economía de los intercambios Linguísticos”

——————————————————————————————————————————
Actividad 2 Modelo dramatúrgico de E. Goffman
Desde la definición Goffmoniana de Encuentro Social, una ocasión de interacción cara-cara que comienza cuando los sujetos se dan cuenta de que han entrado en la presencia inmediata de otros y que termina cuando ellos captan que han salido de esa situación de participación, puede definirse la interacción entre las personas que asisten a la librería Yenny y el personal del establecimiento.
La vida social de los hombres no es ficticia y muchas veces no son conscientes de lo que representan a los otros, pero aún así la vida social de los hombres puede ser comparada a una escena donde los actores representan e interpretan sus papeles de acuerdo con la situación dada. Partiendo de este concepto podemos hallar en la librería a personas con ciertas características que los distinguen como empleados del lugar, que interpretan el papel de vendedores. Estas personas interpretan dicho papel al llegar al lugar, toman una fachada ya creada, es decir la seleccionan, pues las fachadas son seleccionadas y no creadas, ya existen en el mundo social; el medio para sus actuaciones es la librería, cabe resaltar que el medio es estático, es el ambiente escénico de los actores, se dice que es estático porque en este caso los trabajadores de dicho establecimiento cumplirán sus roles laborales ahí, pero cuando no se encuentren en ese lugar dejarán de representar a la librería en la que trabajan.
Así mismo es necesario mencionar que la mayoría de actuaciones se dan en equipos, donde un conjunto de individuos para mantener una definición proyectada de la situación que desean mostrar al auditorio cooperan íntimamente entre ellos, comparten vínculos diferentes con los hombres extras a su equipo, están en dependencia entre todos. El personal de Yenni trabaja en conjunto para llevar a cabo sus tareas y cumplir los objetivos que le planeta la empresa, mantienen su formalidad ante el auditorio (los clientes), no exponen desacuerdos del equipo en público, no permiten ingresar a la región posterior a los clientes, de tal manera que mantienen el control del medio. A la región posterior solo está el personal autorizado a ingresar, en ella están los vestuarios, el depósito de libros, la oficina de administración, también e sutilizada para los acuerdos de las tareas que deben realizar cada uno del personal. La región anterior está compuesta por todo el espacio público en el que los clientes interactúan con el personal de ventas, en ella se lleva a cabo la actuación de ambos grupos.
Resumiendo, este modelo dramatúrgico se puede aplicar a cualquier instancia de interacción entre los hombres, en el que se puedan analizar las diferentes categorías Goffmonianas.
—————————————————————————————————————————–

Actividad 3 Ruptura de la seguridad ontológica en el ámbito social
La seguridad ontológica es la actitud de confianza que el hombre tiene debido a la continuidad del mundo y el propio ser. Está relacionada íntimamente con el carácter que no se percibe claramente de la conciencia práctica, pero que depende y funciona por ella. El mantenimiento de la seguridad ontológica también dependerá de cuestiones relativas al tiempo, al espacio y a la continuación e identidad que el hombre tiene de sus actividades interacciónales; es así como las rutinas cotidianas reproducidas por la conciencia práctica contribuyen y son parte de la confianza (seguridad ontológica) por la estabilidad que producen en la cotidianidad del hombre. Esta seguridad se ve afectada con la ruptura de la cotidianidad por diferentes motivos.
El 15 de agosto del 2007, la provincia peruana de Ica fue devastada por un terremoto de 7.9 grados en la escala Richter. Murieron casi 600 personas, más de 1.000 personas sufrieron traumatismos y 75.000 familias se vieron afectadas. La región soportó enormes daños en edificios e infraestructura, y los recursos locales y regionales se agotaron rápidamente debido tanto a la magnitud del desastre como a la falta de inversiones en materia de prevención de riesgos y de respuestas de emergencia. Este acontecimiento natural que produjo consecuencias sociales graves causó la ruptura de la seguridad ontológica de los habitantes de la provincia y de todos los habitantes de dicho país

El Gobierno peruano declaró en estado de emergencia por sesenta días varias ciudades de tres departamentos afectados por el terremoto del 15 de agosto de 2007, que dejó unos 600 muertos, 300 desaparecidos y miles de damnificados.
Una norma publicada en la gaceta oficial señala que el estado de emergencia regirá en todo el departamento de Ica, las provincias de Cañete y Yauyos (departamento de Lima), las provincias de Castrovirreyna y Huaytará, así como los distritos de Acobambilla y Manta (Huancavelica).

De llevar una vida común basada en su la rutinización diaria, los habitantes de de dichos lugares pasaron a vivir con la incertidumbre de los sucesos del día siguiente, al quedar esas ciudades devastadas la actividades diarias fueron reemplazadas por desastres y rescates.
La confianza básica está relacionada íntimamente con la organización interpersonal del espacio y el tiempo, un cambio brusco en las rutinas de los hombres, que implique la pérdida de esta confianza llevará a la pérdida de la seguridad ontológica. Al ya no existir la organización del espacio y del tiempo en el que realizaban sus actividades con normalidad los hombres afectados por el terremoto se ven perturbados por la angustia que les genera el no tener donde habitar ni que actividades realizaran luego del devastador acontecimiento.

En esta foto se muestra a la gente durmiendo en las calles debido al catastrófico terremoto.

Confianza básica- Coraza protectora
Los hombres están vacunados emocionalmente por la confianza que les tiene a los otros individuos, una confianza basada en la certidumbre de la fiabilidad en los otros, la cual es adquirida en experiencias tempranas y habituales. Para la sociedad peruana esta fiabilidad en los otros fue espontáneamente arrebatada por un malestar natural que causó malestares sociales y que además de ocurrir tal desgracia, un grupo determinado de la sociedad –compuesto por los alcaldes- encargados de recibir la ayuda económica que le brindaban diferentes instituciones nacionales e internacionales para distribuirla a todos los damnificados, lo cual no les hicieron llegar y fueron denunciados por los perjudicados de retener esa ayuda económica para el bien propio de ellos y familiares. Esta actitud de los Alcaldes produjo la perdida de la fiabilidad en los otros hombres por parte de los afectados, pues al no haber reciprocidad de acciones entre los dos grupos se pierde la confianza.

Los damnificados por el terremoto de Perú denuncian que los alcaldes se benefician de las ayudas

Vecinos de varias ciudades afirman que los alcaldes reparten la ayuda humanitaria desigualmente, beneficiando a sus amigos y familiares
(Servimedia) Los vecinos de Chincha, uno de los poblados más grandes del departamento de Ica, han denunciado que algunos de los alcaldes de la provincia están beneficiando a sus familiares en la repartición de la ayuda alimentaria, marginando a los afectados por el terremoto de Perú que más lo necesitan.

Según publica el periódico digital “DiarioCoLatino.com”, la dirigente de Pueblo Nuevo, Carmen Leiva, asegura que el alcalde de la zona, Lucio Juárez, sólo firma el documento de entrega de víveres a sus familiares y amigos.

Por su parte, la coordinadora vecinal, Blanca Ormeño, sostuvo que, “incluso con la firma del alcalde, hay mucho desorden porque, una vez entregadas las listas, nos hacen esperar tres días para darnos los víveres, cuando nos prometieron que lo iban a realizar en un día”.

“Nos tienen acá hasta las seis de la tarde y ni siquiera nos dan un ‘tiquet’ para hacer cola”, insistió la coordinadora vecinal.

“DiarioCoLatino.com” explica que la repartición de víveres se realiza por las mañanas. Los delegados regionales entregan a los encargados de los suministros las listas con los nombres de sus vecinos. Estos listados únicamente son aprobados con la firma del alcalde.

El proceso de recaudación se implementó para evitar el caos que reinaba durante los primeros días, cuando se entregaba el material de auxilio a gente no empadronada.
“Todos los días vemos pasar las toneladas de ayuda que llegan a la iglesia Cristo Rey, pero nosotros no recibimos nada”

En vista de situaciones como ésta, el alcalde de Chincha, José Navarro Grau, dijo que desde la semana próxima ya no se repartirán donativos, sino que entregarán los alimentos a las instituciones de caridad para que hagan ollas comunes de comida.
Un escenario similar se vive en Pisco, la localidad más afectada por el fenómeno y que quedó destruida en el 70 por ciento, y que también ha recibido las quejas de desatención y corrupción en el reparto. Su alcalde, Juan Mendoza, implementará el mismo sistema de ollas comunes dispuestas en Chincha.
Los delegados regionales entregan a los encargados de los suministros las listas con los nombres de sus vecinos. Estos listados únicamente son aprobados con la firma del alcalde

Tampoco se ha librado de las críticas el alcade de Pueblo Nuevo, Lucio Juárez Ochoa, y el párroco de la iglesia Cristo Rey, Carlomán Gonzales Vargas, quienes, según publica el diario peruano “Expreso”, los vecinos han denunciado que se quedan con las donaciones y no las distribuyen.

Una de las vecinas que ha denunciado la situación, asegura que “ve pasar la ayuda que llega, pero en su zona, donde todo está destruido, nadie recibe nada”.

“Todos los días vemos pasar las toneladas de ayuda que llegan a la iglesia Cristo Rey, pero nosotros no recibimos nada. Todo se queda adentro, eso no puede ser. Dan ganas de asaltar la parroquia y sacar las donaciones”, declaró.
———————————————————————————————————————————————

Primero, el fragmento de 2001 que nos sirvió de disparador:

Y luego, el link al artículo “Más allá de la conquista de la cultura” (Oficios terrestres N° 21, Facultad de Periodismo y Comunicación Social, UNLP, 2008):

por Luis Sandoval

A modo de introducción: una presentación que encontré en Slideshare:

Foucault y la superación de la concepción jurídica del poder

Michel Foucault

Michel Foucault

Foucault abandona críticamente lo que llama la concepción jurídica del poder, que impregna incluso el pensamiento psicoanalítico, esa idea de que “aquello en que consiste el poder es aún la prohibición, la ley, el hecho de decir no, una vez más la fórmula «tú no debes»” (Foucault, 1991, p. 8). Una concepción que se muestra –a juicio de Foucault– totalmente insuficiente, porque es una idea formal y restrictiva de la acción del poder. Ejemplarmente, en el tratamiento de la sexualidad (que no es un caso entre otros, sino un ámbito especial del poder en la modernidad) las posiciones en danza son las que analizan la cuestión en términos de instintos y las que lo hacen en términos de ley del deseo.

Una y otra recurren a una representación común del poder que, según el uso que se le dé y la posición que se reconozca respecto del deseo, conduce a dos consecuencias opuestas: o bien a la promesa de una «liberación» si el poder sólo ejerce sobre el deseo un apresamiento exterior, o bien, si es constitutivo del deseo mismo, a la afirmación: usted está siempre, apresado ya (Foucault, 1977, p. 101).

Foucault se pregunta: “¿Por qué concebimos siempre el poder como regla y prohibición, por qué este privilegio?”. Cree encontrar la respuesta en que la idea de poder se encuentra vinculada íntimamente a un proceso histórico concreto: el surgimiento de los Estados europeos occidentales. Los Estados Nacionales van surgiendo y consolidándose, a partir del siglo XIII, en una lucha entre la autoridad central de las monarquías y los poderes locales feudales. Frente al orden antiguo, los ligamentos y las tradiciones de los feudos, la monarquía opone el sistema jurídico: “el crecimiento del Estado en Europa fue parcialmente garantizado por (o, en todo caso, usó como instrumento) el desarrollo de un pensamiento jurídico” (Foucault, 1991, p. 11). En esta empresa, la burguesía se alió a la monarquía: el lenguaje jurídico –incluso la revitalización del derecho romano– es un recurso común de ambas clases: una para justificar la centralización de la autoridad estatal, la otra para posibilitar el ordenamiento de los negocios en el surgente mercantilismo.

Así que:

En otras palabras, Occidente nunca tuvo otro sistema de representación, de formulación y de análisis del poder que no fuera el sistema de derecho, el sistema de la ley […] Y creo que es de esta concepción jurídica del poder, de esta concepción del poder a través de la ley y del soberano, a partir de la regla y la prohibición, de la que es necesario ahora liberarse si queremos proceder a un análisis del poder, no desde su representación, sino desde su funcionamiento (Idem, p. 12).

Ahora bien, esta concepción del poder como esencialmente represivo no resulta arbitraria, sino justificada históricamente por su asociación con la capacidad real de poder de los Estados monárquicos. Es decir: en el proceso de consolidación de las monarquías –y mientras éstas fueron la forma dominante de organización estatal, hasta entrado el siglo XVIII– resulta cierto que la capacidad del Estado era fundamentalmente restrictiva; capacidad de prohibir o de impedir la realización de algo, no tanto capacidad de crear o producir.

El poder estatal era fundamentalmente discontinuo y no se extendía por todas las regiones del imperio en igual forma. Operaba más bien con la lógica de los conjuntos de límites difusos y, obviamente, en este contexto su capacidad mayor era la restrictiva. Pero para el momento mencionado –fines del siglo XVIII– este modelo organizativo ya se mostraba insuficiente para las necesidades de la burguesía. Dos eran los principales inconvenientes que arrastraba:

“El poder político, tal como se ejercía en el cuerpo social, era un poder muy discontinuo. Las mallas de la red eran muy grandes, un número casi infinito de cosas, de elementos, de conductas, de procesos, escapaban al control del Poder” (Idem, p. 13). El caso prototípico, tal vez, es el que constituye el contrabando. En muchos lugares, también en el Río de La Plata, el contrabando es el principal motor económico, más o menos consentido por la autoridad gubernamental. Pero aún con el conocimiento de ésta, lo cierto es que la ilegalidad era una condición necesaria de la organización social. Areas enteras de la vida de las personas y de la actividad económica y social quedaban fuera del control del Poder.

“El segundo gran inconveniente de los mecanismos de poder, tal como funcionaban en la monarquía, es que eran sistemas excesivamente onerosos” (Idem, p. 14). Dada la incapacidad del Estado para generar o producir (conductas, procesos, bienes), su rol se limitaba a la predación, mediante mecanismos impositivos o recaudatorios (de dinero, de cosechas, de bienes, de personal para la leva, etc.) por lo cual su funcionamiento contrariaba el sentido que iba adquiriendo el proceso económico.

Ahora bien, en este  momento de quiebre que son los siglos XVII y XVIII, y a la par que se generan nuevas tecnologías industriales (la máquina de vapor como ejemplo prototípico), también se van perfilando nuevas formas de control, nuevas modalidades de organización de las personas. Es decir que el desarrollo de las fuerzas productivas requiere no solamente de nuevas técnicas ingenieriles, sino también de nuevas técnicas de organización. Se trata, en definitiva, de nuevos dispositivos de poder. Estos nuevos dispositivos pueden agruparse en dos categorías diferentes.

De un lado existe esta tecnología que llamaría disciplina. Disciplina es, en el fondo, el mecanismo del poder por el cual alcanzamos a controlar en el cuerpo social hasta los elementos más tenues por los cuales llegamos a tocar los propios átomos sociales, esto es, los individuos. Técnicas de individualización del poder (Idem, p. 15).

Foucault analizará la imposición de la disciplina en dos ámbitos diferentes: el ejército y la educación. En los cuerpos militares es en donde se descubre la disciplina como herramienta y Foucault lo relaciona con la invención del fusil de tiro rápido. Las mayores inversiones realizadas en el equipamiento del soldado lo encarecen y además requieren del mismo un aprendizaje. Los soldados dejan de ser sustituibles y necesitan instrucción. Equipo más tiempo dedicado a la instrucción implican elevar el costo–soldado, así que es necesario generar técnicas de supervivencia para volverlo más aprovechable, lo que implica más instrucción, etc. El poder militar se fija por primera vez en los individuos, individualiza.

En la educación sucede algo similar. Las decenas o centenas de alumnos van dejando de ser una masa indiferenciada para dar lugar al surgimiento de dispositivos de individualización (la calificación periódica, el examen) e incluso a figuras específicas de estos nuevos modos, tal el caso del celador o preceptor, el encargado, justamente, de la disciplina. Esto se traduce incluso en las configuraciones físicas. No sólo el ordenamiento de los bancos, sino su misma aparición, así lo indica. Las formas antiguas de educación, como el diálogo platónico recorriendo paseos, o el grupo de discípulos alrededor del maestro, son sustituidos por las hileras de alumnos sentados, donde son, otra vez, individualizados.

Estos dos casos son meros ejemplos, ya que este tipo de procesos se traslada a todas las áreas: las oficinas y fábricas, las cárceles, etc.

Es lo que llamaré tecnología individualizante del poder, y es tecnología que enfoca a los individuos hasta en sus cuerpos, en sus comportamientos; se trata, a grosso modo, de una especie de anatomía política, de anatomo–política, una política que hace blanco en los individuos hasta anatomizarlos (Idem, p. 18).

El otro grupo de tecnologías que alumbra este período (la otra familia, diría Foucault) se asienta en el lugar opuesto al de la disciplina. No busca la individualización, sino que hace de su blanco al conjunto, es decir a la población. El poder descubre que su mandato se ejerce no simplemente sobre un grupo humano más o menos numeroso, sino sobre seres vivos regidos o atravesados por leyes biológicas y que éste también es un ámbito de ejercicio del poder. Estas tecnologías, que Foucault denomina bio–política se concentrarán en la regulación de los aglomerados humanos en forma despersonalizada: el urbanismo, la higiene pública, las políticas encaminadas a modificar las tasas de natalidad o mortalidad, van en esta vía. Podríamos agregar –como ejemplo actual de bio–política– los intentos de reducir las tasas de desempleo y subempleo.

Así que aquí tenemos la nueva forma de ejercicio del poder:

Antes existían sujetos, sujetos jurídicos a quienes se les podía retirar los bienes, y la vida además. Ahora existen cuerpos y poblaciones. El poder se hace materialista. Deja de ser esencialmente jurídico. Ahora debe lidiar con esas cosas reales que son el cuerpo, la vida (Idem, p. 20).

Pero bueno, si el poder no debe ser ya entendido en los términos de la concepción jurídica; y si este modelo jurídico es el predominante a la hora de conceptualizarlo, si incluso las tendencias psicoanalíticas que postulan la imposibilidad del deseo por fuera de la ley, de la ley como elemento constitutivo del deseo; si, decíamos, incluso estas posiciones psicoanalíticas parten de una concepción del poder como esencialmente prohibitivo, o negativo ¿cómo construir un modelo que se base en el reverso, es decir en el carácter positivo y productor del poder?

Para empezar

El análisis en términos de poder no debe postular, como datos iniciales, la soberanía del Estado, la forma de la ley o la unidad global de una dominación; éstas son más bien formas terminales. Me parece que por poder hay que comprender, primero, la multiplicidad de las relaciones de fuerza inmanentes y propias del dominio en que se ejercen, y que son constitutivas de su organización; el juego que por medio de luchas y enfrentamientos incesantes las transforma, las refuerza, las invierte; los apoyos que dichas relaciones de fuerza encuentran las unas en las otras, de modo que formen cadena o sistema, o, al contrario, los corrimientos, las contradicciones que aíslan a unas de otras; las estrategias, por último, que las tornan efectivas, y cuyo dibujo general o cristalización institucional toma forma en los aparatos estatales, en la formulación de la ley, en las hegemonías sociales (Foucault, 1977,  pp. 112-113).

“El poder no es una institución”, dirá Foucault. De aquí el equívoco de quienes pretenden “tomar el poder”, asimilándolo al aparato estatal. La historia está llena de revoluciones que, al verse imposibilitadas de construir relaciones nuevas, fueron deglutidas por sus viejos enemigos. El poder no es un objeto, algo que pueda poseerse, arrebatarse o compartirse. No siendo un lugar, una institución, el poder es una relación, o mejor el conjunto de relaciones entre puntos múltiples, dispersos en todo el tejido de la sociedad. Pero dispersos en forma discontinua; no subyace aquí algún tipo de idea de totalidad que dé coherencia al conglomerado de relaciones de fuerza. Al contrario:

Omnipresencia del poder: no porque tenga el privilegio de reagruparlo todo bajo su invencible unidad, sino porque se está produciendo a cada instante, en todos los puntos, o más bien en toda relación de un punto con otro (Idem, p. 113).

Así que lo primero a considerar es la condición relacional y no objetual del poder. Pero además, estas relaciones son “inmanentes y propias del dominio en que se ejercen”. Por lo primero entendemos que no son un plus, un agregado a la relación, en forma tal que cabría la posibilidad de exorcizarlas, de generar las relaciones “sin poder”. No es así: el poder es inmanente a las relaciones, “no están en posición de exterioridad respecto a otro tipo de relaciones”; no se limita al rol de prohibición o represión, antes bien produce, es constituyente de las relaciones, toda vez que éstas necesariamente se dan desde la desigualdad o la partición. Sin embargo, no hay que buscar algún tipo de coherencia, sino concentrar la mirada en los “focos locales” de poder, en cada tipo de relación que posee características distintivas, únicas, no necesariamente acordes a otros focos, a otras relaciones: “Así, en la familia, el padre no es el «representante» del soberano o del Estado; y éstos no son proyecciones del padre en otra escala. La familia no reproduce a la sociedad, y ésta a su vez no la imita” (Idem, p. 122).

El poder viene de abajo, dice Foucault, refiriéndose a que la multiplicidad de quiebres de cada foco local sirve de soporte de grandes escisiones del cuerpo social. No es que cada enfrentamiento reproduzca la dominación existente, sino antes bien que ésta, la dominación, es un efecto de largo alcance del sostenimiento e intensidad de los enfrentamientos. El poder es cínico en la escala local, es decir que los actores deciden en forma intencional, actúan en función de miras y objetivos. Pero no alcanzan a vislumbrar el efecto de los encadenamientos, es decir la formación de amplios dispositivos de conjunto.

Finalmente, todo poder implica necesariamente resistencias, pero éstas también tienen un carácter relacional y local y varían en grado e intensidad. Son la contracara necesaria, y también constituyente, del poder. Por lo que, si “el estado reposa en la integración institucional de las relaciones de poder”, “la codificación estratégica de esos puntos de resistencia (es) lo que torna posible una revolución” (Idem, p. 117).

Sociedades de control

(aquí les dejo la presentación de la clase, ahora que la miro es tal vez demasiado visual, y no se sostiene mucho por sí sola)

UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PATAGONIA SAN JUAN BOSCO

FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES

DEPARTAMENTO DE COMUNICACIÓN SOCIAL

CÁTEDRA: MODOS DE LA COMUNICACIÓN SOCIAL

Alumnas:  Cirer PaulaRicaldoni ConstanzaRiquelme Noelia

Actividad 1

UNIDAD I

1. Teoría matemática de la información

2. Reseña histórica

3. Fundamentos

4. Objetivo de la Teoría Matemática de la información

5. Critica a la Teoría Matemática.

6. Conclusión


1. Teoría matemática de la información

La palabra “informar”, etimológicamente quiere decir “dar forma”, es decir en la cotidianidad se alude a “indicar algo”. A su vez se entiende como la difusión pública de un acontecimiento de interés social; como la propagación de un hecho hasta entonces desconocido.

2. Reseña histórica

Un antecedente obligado en el estudio de la comunicación ha sido por mucho tiempo la llamada “teoría de la información”, o también conocida como de la comunicación, formulada a fines de los 40 por el ingeniero y matemático Claude Shannon y el sociólogo Warren Weaver, ambos estadounidenses. En su intención esta teoría es de un alcance muy acotado, debido a que se refiere solo a las condiciones técnicas que permiten las transmisiones de mensajes, pero eso no impidió que lograra una amplia repercusión y terminara elevada a la calidad de paradigma. En su primera versión apareció en el Bell System Technical Journal de octubre de 1948, perteneciente a Bell Telephone Laboratories, organización a la que Shannon se encontraba ligado profesionalmente. Poco después Weaver redactó un ensayo destinado a enfatizar las bondades de esta propuesta, que fue publicado junto al texto anterior en julio de 1949. El trabajo de Shannon se titula “The Mathematica Theory of Comunication” y el de Weaver “Recen Contributions to The Mathematical Theory of Comunication”. En conjunto dieron lugar a un pequeño libro que adoptó el título de “La Teoría Matemática de la Información”. De este modo, la unión de dos textos y de dos disciplinas diferentes produjo una obra de referencia en el campo de la comunicación. Lo habitual es que se aluda como el modelo de Shannon y Weaver o como “La Teoría de la Información”. Este modelo comunicacional se basa en un sistema de comunicación general que fue representado de la siguiente manera: A continuación Weaver hace la siguiente descripción: “En la figura se representan simbólicamente un sistema de comunicación”. La fuente de información selecciona a partir de un conjunto de posibles mensajes, el mensaje deseado. El transmisor transforma el mensaje en una señal que es enviada por el canal de comunicación del receptor. El receptor hace las veces de un transmisor invertido que cambia la señal transmitida en un mensaje y este pasa este mensaje a sus destinatarios. En cuanto a los ruidos podemos decir que es característico del proceso de transmitir la señal que se agreguen a estas ciertas cosas que no son proporcionadas deliberadamente por la fuente de información. Estos efectos indeseados a modo de ejemplo pueden ser: Distorsiones en el sonido, como en la telefonía. Estáticos en el caso de la radiotelefonía. Distorsiones de la forma o sombreado de la imagen (televisión) Errores de transmisión como en el caso de la telegrafía o facsímil. Entonces todos estos cambios en la señal pueden ser llamados ruidos. El canal es el medio generalmente físico que transporta las señales en el espacio en el espacio. Cumple la función de mediación y transporte. http://modosdevagancia.files.wordpress.com/2009/03/esquema_shannon.gif

3. Fundamentos

La “Teoría de la Información” trata acerca de la cantidad de información que es transmitida por la fuente al receptor al enviar un determinado mensaje, sin considerar el significado o propósito de dicho mensaje. No interesa tanto la pregunta: ¿qué tipo de información? Si no más bien, ¿Cuánta información? Es la que transmite la fuente. Adamas de todo aquello relacionado con la capacidad y fidelidad para transmitir la información de los diferentes sistemas de comunicación. Otros dos conceptos dentro de la teoría que han ejercido notable influencia en los estudios sobre comunicación son la redundancia y la entropía. En lo que refiere a la capacidad y fidelidad de un canal determinado para transmitir información, es necesario que precisemos los alcances del concepto, definido en términos estadísticos, bajo el supuesto que puede ser tratado de manera semejante a como son tratadas las cantidades físicas como la masa y la energía. La palabra información no está relacionada con lo que decimos, sino más bien con lo que podríamos decir. El concepto de información se relaciona con la libertad de elección que tenemos para seleccionar un mensaje determinado de un conjunto de posibles mensajes.

4. Objetivo de la Teoría Matemática de la información

La Teoría Matemática de la Información tiene como objetivo instrumental lograr la máxima economía del tiempo, energía y dinero en el diseño de señales y canales técnicos de transmisión. Es por ello que se plantea que dicha teoría, solo se preocupa de los problemas técnicos de la transmisión y excluye los problemas semánticos, es decir que significados se transmiten y cómo afecta el mensaje al receptor. La teoría de la Información se basa en los conceptos de “control” y “orden”, puesto que ambos conciernen a la ejecución de las acciones determinadas, el análisis de las acciones (operaciones) y de su logro eficaz es la preocupación central de la cibernética. Para ampliar lo antes expuesto la Teoria de la Información es una teoría particular dentro de un campo científico más general denominado cibernética, cuya definición más conocida se debe a Norbert Wiener (1948): el estudio de la Teoría del Control y de la Comunicación en la máquina y en el animal; el control y el orden son conceptos claves para este estudio. Mientras tanto, en esta Teoría Matemática de la Información operan dos conceptos que han ejercido una notable influencia en los estudios sobre comunicación, estos son: la redundancia y la entropía. La redundancia según su definición equivale a la reducción informativa respecto a la cantidad de información que podría haberse transmitido mediante la misma cantidad de señales si todas ellas hubieran sido elegidas como igualmente probables. La importancia de ésta es asegurar las condiciones de transmisión de un mensaje contrarrestando el ruido, es decir las perturbaciones o distorsiones no intencionadas que afectan el canal y consiste en una repetición tendente a hacer más fácilmente intangible un mensaje. Entonces, cumple la función de neutralizar el ruido ambiente, evitar la ambigüedad y garantizar la efectiva transmisión del mensaje. Mientras tanto, la entropía es una noción que procede de la mecánica estadística y más concretamente de las teorías de termodinámica. Se refiere a una medida del grado de desorden que se da en la combinación entre elementos dispares dentro de un sistema cerrado. Debe quedar claro que la entropía es medida de improbabilidad y de desorden de una configuración. Se supone que cuanto más desordenado este un sistema, tanto menos predecible será.

5. Critica a la Teoría Matemática

En su libro “Teoría General de la Información”, Gonzalo Abril, realiza una crítica al modelo matemático de la información, realizando un nuevo planteo: “la comunicación no consiste solo en trasmitir información, que los sujetos han de ir más allá de los contenidos informativos y también de las reglas y códigos que supuestamente organizan esos contenidos”. Es así, que entendemos a la comunicación como un proceso activo de elaboración o construcción reflexiva de marcos de interpretación, y en un contexto de actividad social que defina las condiciones (técnicas, lingüísticas, económicas, institucionales, políticas) de esa elaboración. Por ejemplo: miramos en la calle y pasa una persona vestida de negro, con zapatillas de caña altas y su cabello en forma de cresta, y no se da cuenta que la hemos observado (por lo tanto no quiere mostrarnos nada), nos está informando que es punk, pero si queremos ver que nos comunica esa información será indagada buscando el por qué de esta costumbre y en qué época nació. A diferencia de un simple acopio, trasferencia y trasmisión de datos, al hacernos estos interrogantes, hemos puesto en funcionamiento y activado nuestros conocimientos y hemos querido ampliarnos. A esta observación, significativa para nosotros, le hemos otorgado sentido. Desde esta perspectiva comunicación es un proceso de construcción de sentido que trasciende la simple trasmisión de información. La competencia comunicativa Este término nace para diferenciarse de la simple trasmisión de datos propuesta por la TM, en que el código garantiza la trasferencia de la información y donde los operadores son agentes que codifican y decodifican información. Aquí los sujetos se trasforman en sujetos competentes. Es así, que La competencia comunicativa es esa capacidad de producir e interpretar mensajes de forma razonable y contextualizadora. Entonces utilizando el ejemplo anterior, al observar al punk podemos decir en funcionamiento nuestra competencia comunicativa. Pero para poder hacerlo se debieron aplicar las inferencias y metarreglas propuestas por Abril. Inferencias Los agentes comunicativos nunca reciben información exhaustiva, ni los códigos que posibilitan las representaciones semánticas pueden anticipar la pluralidad de contextos comunicativos y de sentidos potenciales de las expresiones. Asique los interlocutores llevan a cabo inferencias. Las cuales son clasificadas de la siguiente manera: Inferencias elaboradas: completan la información explicita. En el caso del ejemplo del punk, puede ser que en la vestimenta lleve un parche que diga “punk” (pertenezco a la comunidad punk, soy punk). O trasladándolo a una situación cara a cara: la madre y el hijo están almorzando dentro de una casa donde la cocina este al máximo y haga mucho calor, la madre le diga al hijo: apaga el horno. (Que está al lado tuyo y hace calor) Inferencias evaluadoras: explican y justifican los motivos, metas y razones de las propias expresiones y las del interlocutor. Es así, que el punk puede tener un parche que diga “Ramones”, además de “punk”. Mostrando de esta manera que se identifica con la música punk tocada por una banda anarquista llamada Ramones, que promovió el movimiento punk y concuerdo con sus ideas. O en caso de la madre y el hijo que están almorzándole diga: apaga el horno. Porque el calor que estamos sintiendo en este momento se debe a que el horno sigue prendido y si no lo apagas no acabara el calor. Sin embargo, los agentes comunicativos no llevan a cabo esta clase de inferencia desde la nada. Por un lado, poseen un conocimiento basado en su experiencia sociocomunicativa. Por otro, sin prescindir de los códigos y convenciones, dirigen su aplicación a metarreglas, principios más generales que metarreglas. Metarreglas Las metarreglas son ciertas propiedades invariantes que gobiernan las condiciones fundamentales de toda interacción y que indican como el actor y el observador deciden lo que es correcto, normal o regular; que fundamentan, por tanto, la posibilidad de que exista o se negocie y construya un orden normativo y un sentido compartido de las acciones comunicativas. A este nivel metarregultivo pertenecen ciertas expectativas básicas como la confianza o las expectativas de cooperación interlocutivo, los procedimientos interpretativos, el principio del etcétera y otros. Es así, que si quiero iniciar una conversación con el punk, nunca lo tendría que saludar dedos (de la mano) con el pulgar hacia arriba y el meñique para abajo, porque jamás podría empezar una conversación con un punk saludándolo con él un gesto heavy. Más bien, tendría que saludarlo con un apretón de manos, indicándole que quiero iniciar una conversación, qué si ya respondió con el apretón de manos, se efectuará. Los marcos Otro concepto que es muy importante para entender la noción de la comunicación, presentado por Abril, y que no lo contempla el modelo matemático, es el de marco. Los sujetos comunicativos construyen situaciones, de tal modo que gran parte de la actividad comunicativa consiste en producir la intangibilidad y normalidad de nuestras intervenciones y en sostener la de nuestros interlocutores, definiendo de manera implícita, y con frecuencia por medio de negociaciones, el sentido compatible de la actividad que llevamos a cabo. Goffman, lo define de la siguiente manera: son situaciones construidas por quienes participan en ellas. Al construir las situaciones los actores racionalizan y producen la coherencia y la racionalidad de la vida social.

6. Conclusión

La fase posindustrial de la sociedad capitalista se caracteriza por como la producción, el consumo, el espacio político y la vida cotidiana se ven influenciados por las nuevas tecnologías y por el papel fundamental de la información como recurso estratégico (en la producción, organización y control social), además de la mundialización de la economía y el mercado. El concepto información es utilizado para dar nombre a ésta sociedad: sociedad de la información. Sin embargo, Gonzalo Abril, categoriza tres nociones importantes para definir un nuevo concepto más amplio y abarcativo de información, que tiene una estrecha relación con el de comunicación: • Sociedad informacional: tiene un significado técnico-operativo que concierne al modo en que las nuevas tecnologías tratan el lenguaje y el conocimiento, y pueden trasmitirlo a distancia. • Sociedad informada: la sociedad de la información se caracteriza por una gigantesca producción y acopio de conocimientos. Junto a los procesos señalados anteriormente, los científicos, la ciencia como sistema de producción de conocimientos –y también como sistema de control social- desempeñan un papel central en la sociedad contemporánea. • Sociedad informativa: en la sociedad de la información circulan numerosos y variados discursos informativos. La producción de esos discursos, en complejas organizaciones públicas y privadas, ha adquirido una importancia económica y política. El acceso a su consumo se ha convertido en un medio fundamental de socialización, de participación política y de logro de identidad ciudadana. La información, en esta sentido, reúne los modos de discurso informativo heredados de la cultura de masas (noticias) y de la cultura ilustrada (conocimientos), junto a nuevos modos discursivo derivados del procesamiento informático (datos). Por lo tanto, la información es un proceso que envuelve todas las actividades sociales, confiriéndole nueva racionalidad. Es también un conjunto de prácticas profesionales de selección, procesamiento y difusión de conocimientos; y es por fin el conjunto de conocimientos producidos por esos procesos y prácticas.

UNIDAD II

1. John Rogers Searle

2. Realidad Social3. Hechos Institucionales

4. Los rasgos de los objetos

5. Objetos con funciones

6. Intencionalidad Colectiva

7. El Lenguaje y los hechos institucionales

8. Objetos Sociales

1. John Rogers Searle

Searle (nacido el 31 de julio de 1932, Denver, Colorado) es Slusser Professor de Filosofía en la Universidad de California, Berkeley, y es célebre por sus contribuciones a la filosofía del lenguaje, a la filosofía de la mente y de la conciencia, a las características de las realidades sociales frente a las realidades físicas, y al razonamiento práctico. Le fue concedido el premio Jean Nicod en 2000 y es miembro de la Academia Europea de Ciencias y Artes. Searle estudió en la Universidad de Oxford gracias a una beca Rhodes. Es conocido por el desarrollo de un experimento mental creado para demostrar que el pensamiento humano no está integrado por simples procesos computacionales, llamado el argumento del “habitación china”. Participó en el congreso internacional sobre el diálogo ciencia-fe, celebrado en el Vaticano el año 2000, como parte del Jubileo de los Científicos.

2. Realidad Social

John Searle examina aquellos conceptos que se vuelven objetivos sólo por el acuerdo social y que, en virtud de ello mismo, terminan construyendo el universo de la realidad cultural y realidad social. El autor afirma en primer lugar que nuestra representación habitual del mundo y el conocimiento acerca de éste presume que el conjunto de hechos que en él existen son físicos o mentales. Dice Searle: “…hay porciones del mundo real, hechos objetivos en el mundo que son hechos merced al acuerdo humano. En un sentido, hay cosas que existen sólo porque creemos que existen” (p.21). A su vez refuta la idea de que toda realidad es socialmente construida y afirma que hay que distinguir entre realidad y realidad social.

3. Hechos Institucionales

Searle explica que existe un gran número de hechos que no son ni físicos ni mentales, que conformarían un subgrupo dentro de los mismos hechos sociales, a los cuales propone llamar “hechos institucionales”. A su vez, afirma que existe una realidad totalmente independiente de nosotros que lleva a diferenciar los hechos entre “hechos institucionales” y “hechos brutos”. “Los hechos brutos necesitan de la institución del lenguaje para ser enunciados pero existen independientemente del lenguaje u otras instituciones. Los hechos institucionales necesitan de instituciones humanas especiales para su misma existencia. El lenguaje es una de las instituciones, es el conjunto entero de esas instituciones”. Paralelamente, el autor intenta responder qué son las instituciones, para lo que distingue entre reglas regulativas y reglas constitutivas: unas regulan actividades previamente existentes y otras crean la posibilidad de ciertas actividades. La creación de hechos institucionales es la base de la construcción de la realidad social, y dicha creación se da a partir de la existencia de dos sentidos disímiles por medio de los cuales uno puede diferenciar lo objetivo de lo subjetivo: un sentido epistémico (según el cual la objetividad es un mero reflejo de los juicios personales de cada uno) y un sentido ontológico (de acuerdo al cual la objetividad se ostenta de entidades y atribuye modos de existencia de las mismas). Si nos remitimos al sentido epistémico podemos decir que se trata de aquellos juicios de valor que emitimos constantemente, esto lo podemos ilustrar con el siguiente ejemplo: Es objetivo decir: “Cristina Kirchner es la presidente de Argentina” y es subjetivo afirmar “Cristina Kirchner es una mujer prepotente”. La condición de opinión es la que condiciona los enunciados epistemológicamente subjetivos nombrados anteriormente.

4. Los rasgos de los objetos

Por otra parte, el autor manifiesta que los objetos tienen dos tipos de rasgos: los que dependen de los seres humanos (observadores) y los que son independientes de ellos. Si tengo frente a mí un objeto que es de madera, entiendo que es intrínseco a su naturaleza; pero dependerá de quien lo mire especificar si es una mesa, una silla o lo que fuere, esto es relativo al observador. A su vez, podemos decir que estos rasgos son ontológicamente subjetivos, puesto que las mesas o las sillas no existirían sin los seres humanos, pero si los fragmentos de madera. Es válido aclarar que las personas distinguen que una mesa es una mesa no porque se les ocurra, sino porque es un “hecho” que eso que están mirando es una mesa, por eso es válido decir que estos rasgos muchas veces son epistémicamente objetivos.

5. Objetos con funciones

Searle introduce el concepto de asignación de función. Afirma que los seres humanos experimentamos el mundo como objetos con funciones (mesas, sillas, autos, casas, etc) y no como colecciones de partículas. Muchos de los objetos construidos por el hombre, han sido elaborados para que cumplan una función determinada, e incluso en los casos en que esto no se cumple, igualmente tendemos a asignarles funciones (ejemplo: el mar es tranquilo, me sirve para relajarme y reflexionar). Las funciones son externamente asignadas por observadores y usuarios conscientes. Tal como afirma el autor: “las funciones nunca son intrínsecas sino relativas al observador”. Decimos que aquellos objetos que son construidos para cumplir una función determinada poseen funciones agentivas. Y en el caso de los objetos que tienen por función valer por otro objeto, hablamos de funciones de representación, que conformaría una subclase de las funciones agentivas.

6. Intencionalidad Colectiva

Otro de los conceptos abordados por Searle es el de la intencionalidad colectiva, característica atinente tanto a los seres humanos como a otras especies. Esta intencionalidad colectiva es la que se ve reflejada en los hechos sociales y por lo tanto en los hechos institucionales, aquellos derivados de instituciones humanas. Un hecho social en donde podemos ver la intencionalidad colectiva sería por ejemplo ir al cine, y un hecho institucional asistir a una mesa de examen. Searle intenta explicar las formas en que los grupos de personas creamos hechos institucionales, creamos realidad, a partir de la intencionalidad colectiva y no de la individual. De esta manera el autor explica que un grupo, al poseer esta intencionalidad colectiva, es quien se propone la asignación de una función agentiva a un objeto determinado, basándose para ello en rasgos no intrínsecos y sin derivarse exclusivamente de la constitución física del objeto. Para ejemplificar estos conceptos teóricos, el autor expone un ejemplo basado en la construcción de un muro en una sociedad primitiva. Dicho muro posee una función específica en virtud de su constitución física: marcar territorio e impedir el ingreso de extraños. En el hipotético caso que éste muro con el paso de los años esté parcialmente destruido, Searle afirma que a pesar de que ya no pueda resguardar a los pobladores de la aldea en virtud de su constitución física (lo cual constituye su función, para lo cual fue creado) continúa siendo un límite: los extraños no pueden atravesarlo, pero los aldeanos sí. Y de este modo revela que la función en cuestión continúa vigente únicamente gracias a un acuerdo colectivo, y la función no sería real sino simbólica.

7. El Lenguaje y los hechos institucionales

El lenguaje es esencialmente constitutivo de la realidad institucional, y que a su vez los mismos hechos institucionales necesitan del lenguaje. Para que exista algún tipo de hecho institucional la sociedad debe disponer de una forma primitiva de lenguaje, es por esto que decimos que el lenguaje posee una primacía lógica por sobre las demás instituciones. El lenguaje es definido como la institución social básica, puesto que todas las instituciones presuponen del lenguaje, aunque es fundamental aclarar que éste no las presupone a éstas. El autor distingue entre dos tipos de hechos en base al lenguaje: aquellos independientes del lenguaje: cuando el hecho mismo no necesita elementos lingüísticos para su existencia y los hechos que sí dependen de éste. Los hechos linguisticos son también hechos institucionales. El lenguaje no necesita del lenguaje porque ya es lenguaje. Searle señala que sólo los seres que poseen un lenguaje, o algún sistema lingüístico de representación, pueden crear la mayoría de los hechos institucionales, puesto que el elemento lingüístico se configura como “parcialmente constitutivo del hecho”. Para que determinado hecho tenga cierto peso o relevancia dentro de una sociedad es necesario tener en cuenta los comportamientos de los habitantes en cuanto a movimientos físicos, pero es aún más importante la existencia de un conjunto de creencias y actitudes compartidas por una comunidad que son traducidas a través de un sistema de representación: el “lenguaje”. El lenguaje nos representa y las formas lingüísticas son parcialmente constitutivas de los hechos.

8. Objetos Sociales

Los objetos sociales son entidades con existencia independiente, teniendo como referencia y punto de comparación a los objetos estudiados por las ciencias naturales. En este tipo de objetos el proceso prima sobre el producto. Los objetos están constituidos por hechos sociales y constituyen la “posibilidad continuada de una actividad”. Para dicha afirmación el autor expone el ejemplo de un billete de veinte dólares, el cual no sólo representa un objeto en sí, sino también una posibilidad de pagar algo.

Actividad 2


Para abordar la teoría de Erving Goffman sobre los equipos de actuaciones, las regiones y la conducta decidimos analizar una institución en particular en pos de  lograr bajar la teoría estudiada a la práctica. Para esto elegimos la Radio FM Plus y dentro de ésta analizar el programa informativo de la mañana llamado “La Revista”.

Dicho programa se transmite de lunes a viernes, de 9:00 a 13:00. Está integrado por dos conductores: el periodista Luis Luján y la locutora y periodista Elsa Sarco, por el operador Gustavo Saldivia y la productora María González.

Goffman plantea la interacción comunicativa en términos de actuación dramática. Realiza un análisis de la situación, llevando a cabo una observación transversal (porque ocurre en el momento). A su vez utiliza la metáfora teatral para considerar a las personas como actores y definir las actuaciones de los individuos en sus interacciones, como si se tratara de una obra de teatro. Tal es así que la interacción se va a jugar en términos de acción dramática: actor, escenario, auditorio van a ser los lugares en los cuales de despliega la acción.

De acuerdo con lo antes mencionado, existe el concepto popular de que el individuo ofrece su actuación y presenta su función “para el beneficio de otra gente”.

En un extremo se descubre que el actuante puede creer por completo en sus propios actos, puede estar sinceramente convencido de que la impresión de la realidad que pone en escena es la verdadera realidad. En el otro extremo descubrimos que el actuante puede no engañarse con su propia rutina.

Cuando el individuo no deposita confianza en sus actos ni le interesan mayormente las creencias de su público, podemos llamarlo “cínico”, reservando el término “sincero” para individuos que creen en la impresión que fomenta su actuación. Dentro del ejemplo que elegimos identificamos que el equipo de producción, periodistas y locutores del “La Revista” integran la categoría de actores cínicos, mientras que el equipo de radioescuchas corresponde a los sinceros.

El sincero esta mas convencido de lo que está haciendo, pero el cínico tiene mayor control sobre sus actuaciones.

El que actúa espontáneamente se ve más inseguro, no le solemos creer tanto como al cínico, quien parece más seguro ante su público. El cínico puede actuar para satisfacer sus objetivos (como seria el ejemplo de un estafador) o puede actuar en pos del otro, entonces actúa frente al otro ayudándolo (un ejemplo seria cuando nuestros padres nos tratan de calmar diciéndonos que está todo bien cuando en realidad la situación es grave).

Cada uno de nosotros es el mismo tiempo actor y auditorio, todos cumplimos ambos roles a la vez. Entre todos tratamos de sostener la actuación que llevamos a cabo. Nosotros tendemos a avalar las acciones del actor desde el auditorio, y el actor todo el tiempo está construyendo y sosteniendo su actuación. Para Goffman lo que somos es lo que actuamos.

Si una actuación ha de tener efecto, será bueno que los testigos puedan creer en todo sentido que los actuantes son sinceros. “Los actuantes pueden ser sinceros o no serlo, pero están absolutamente convencidos de su sinceridad”. Si bien las personas son por lo general lo que aparentan ser, dichas apariencias podrían, no obstante, haber sido dirigidas. Hay entonces una relación estadística entre las apariencias y la realidad, que no es intrínseca ni necesaria. Algunas actuaciones pueden ser llevadas correctamente con plena sinceridad o con exitosa deshonestidad, pero ninguno de estos dos extremos es esencial para las actuaciones en general.” El mundo no es un escenario pero no es fácil especificar los aspectos que hacen la diferencia”. Esta capacidad para intercambiar roles desempeñados, al verse obligado a ellos, podría haber sido prevista, aparentemente todo el mundo puede hacerlo. Ser un tipo dado de persona no significa solo poseer los atributos requeridos, sino también mantener las normas de conducta y apariencia que atribuye el grupo social al que pertenece.

Los integrantes de un mismo equipo colaboran entre sí para establecer una definición única de la situación y desarrollan estrategias de ocultamiento de los aspectos que puedan dificultar esa definición.

Las actuaciones son desarrolladas por Goffman como toda actividad de un individuo que tiene lugar durante un periodo señalado por su presencia continúa ante un conjunto particular de observadores y que posee cierta influencia sobre ellos.

Cada actuación implica una fachada diferente. La fachada es parte de la actuación del individuo que funciona regularmente de un modo general y prefijado, a fin de definir la situación con respecto a aquellos que observan dicha actuación. La fachada entonces es la dotación expresiva de tipo corriente empleada intencional o inconscientemente por el individuo durante su actuación.

La fachada misma implica diferentes rutinas. La actuación siempre tiende a mostrarse única, original y especial. La rutina con la difusión tiende a desvalorizarse. Hay necesidades de separar los auditorios. Hay que mantener la fachada.

Las fachadas y las rutinas suelen ser seleccionadas, no creadas, no se inventan, ya están a disposición en la sociedad. Estas actuaciones están socialmente predeterminadas, uno puede desempeñar diferentes fachadas con la misma rutina y diferentes rutinas con la misma fachada. El que actúa presenta una máscara: lo que somos es esta mascara que mostramos, y la misma representa el cinismo. Goffman dice “lo que soy es lo que muestro, lo que actuó”.

En cuanto a nuestro objeto de análisis, podemos decir que los conductores del programa radial intentan mantener una fachada determinada durante el mismo: Elsa mantiene la imagen de una mujer seria, informada, con estudios de locución, Luis por su parte es quien juega el papel más “humorístico” dentro de la radio revista, además de su perfil de periodista imprime ciertos pasajes de distención para lograr que los receptores no se vean saturados frente a la gran cantidad de información que se les brinda durante el transcurso de la mañana.

Para posibilitar un normal desenvolvimiento de la interacción es imprescindible contar con un marco (frame) que la defina. En nuestro ejemplo, la radio, entendida como un medio de comunicación que transmite señales sonoras en forma masiva (http://es.wikipedia.org/wiki/Radio), sería el “marco” y el programa actuaría como contenedor dentro del mismo.

Por otro lado nos encontramos con el “medio”. Éste es aquel que incluye los equipos de sonido, de transmisión, de audio y de grabación, los cuales proporcionan el escenario, es decir, el lugar en donde se despliega la acción  (fuera del escenario soy otro, uno actúa de acuerdo a un escenario adecuado) y también suministra la utilería para el flujo de la acción humana que se desarrolla dentro o sobre él. El medio, en términos generales tiende a permanecer fijo, de manera q los que usan un medio determinado como parte de su actuación no pueden comenzar a actuar hasta haber llegado al lugar conveniente, y deben terminar su actuación cuando lo abandonan. En nuestro ejemplo, el medio estaría representado por el edificio en donde se encuentra la radio, ubicada en calle Rawson 1040. Éste constituye el espacio físico de interacción entre quienes trabajan en el programa y los receptores y también el espacio de creación y gestión de quienes integran la radio.

Siguiendo con la teoría goffmaniana identificamos a los “equipos de actuación”. Éstos son aquellos conformados por un conjunto de individuos que cooperan para representar una rutina determinada.

El equipo es un grupo en relación a una interacción o una serie de interacciones en las cuales se mantiene la definición pertinente de la situación. En estas interacciones es preciso ocultar y mantener en secreto el grado y carácter de la cooperación que posibilita la actuación, si se quiere que sea realmente eficaz.

Podemos decir que en el ejemplo seleccionado estamos en presencia de dos equipos de actuación. El primero está constituido por el equipo de producción, operadores y conductores del programa y el segundo, por los radioescuchas.

Ambos equipos  actúan para un auditorio que no está físicamente presente, representado por los receptores de la radio revista, y también actúan para un auditorio presente, es decir, la gente que se encuentra en el estudio interactuando a la hora de salir al aire.

El auditorio está en condiciones de apreciar que todos los miembros del equipo se mantienen unidos por un vínculo que no es compartido por ninguno de los integrantes del auditorio.

Según el autor, en todo equipo debe existir un vínculo de dependencia recíproco que ligue a los integrantes del grupo, es decir que cada miembro del equipo está obligado a confiar en la conducta correcta de sus compañeros, y ellos a su vez deben confiar en él. Dentro del programa radial apartado, en el primer equipo que detectamos, entendemos que los conductores deben confiar en el guión elaborado por la producción, como también en el operador, puesto que es el que abre y cierra los micrófonos durante la transmisión, es quien manipula una de las herramientas fundamentales y más atractivas de la radio que es la musicalización y por supuesto es quien debe estar atento y en constante  diálogo con ellos para evitar silencios o ruidos a la hora de salir al aire. Por otro lado, dentro del segundo equipo, los receptores deben confiar plenamente en la credibilidad y fiabilidad de las fuentes en las que se basan los conductores para transmitir información. Es por esta misma confianza que eligen escuchar “La Revista” en lugar de otro programa matutino.

Existen roles discrepantes dentro del ejemplo que analizamos. Nos referimos a aquellos hechos que proporcionan información destructiva y de los cuales el auditorio no debe tener conocimiento.

Dentro de todo equipo existen secretos que tienen que ser guardados por los integrantes del mismo. Dentro de los tipos de secretos en el video se reflejan los secretos “muy profundos o dobles”, es decir,  los que nunca deben ser conocidos. Son hechos concernientes al equipo, que éste conoce y oculta, y que a su vez son compatibles con la imagen que el equipo se esfuerza por presentar y mantener ante su auditorio. Generalmente son cosas que desacreditan y por lo tanto tienen destino de no saberse nunca. En nuestro ejemplo éste tipo de hechos son muy comunes, puesto que suele suceder que en el momento en que los conductores piden una pausa tanto a los receptores como a su operador, éste último olvide cerrar los micrófonos que se encuentran en el estudio y exponga así públicamente aquello que se dice cuando la actuación es sincera, es decir, cuando los conductores se relajan y hablan entre ellos.

Las actuaciones están sostenidas por el actor y constan de dos imágenes. Nosotros recibimos la información que el otro me da, pero también percibimos otra, que es la que emana del sujeto. Se supone que el político tiene control sobre el medio en un principio, puesto que tiene todo a su disposición, pero después se invierte el papel, y el equipo de periodistas son quienes pasan a controlar el medio.

Existen algunos gestos impensados se producen en una variedad ten grande de actuaciones, y trasmiten impresiones que son por lo general tan incompatibles con las que se fomentan, que estos hechos inoportunos han adquirido un status simbólico. Un actuante puede resbalar, tropezar, caerse, puede tartamudear, olvidar su parte, aparecer nervioso. O el medio puede no estar en orden, o haber sido preparado para otra actuación. Contingencias inesperadas pueden causar una regulación incorrecta del tiempo de llegada o partida del actuante o provocar silencios embarazosos durante la interacción.

Las actuaciones difieren, como es natural, en el grado de cuidado expresivo que se requiere que apliquen a cada elemento. Como seres humanos somos criaturas de impulsos variables, con humores y energías que cambian de un momento a otro. Contamos con cierta burocratización del espíritu que infunda la confianza de q ofrecemos una actuación perfectamente homogénea en cada momento señalado. Por debajo de nuestra palabra empeñada debemos esconder todas las desigualdades de nuestro humor y nuestra conducta. Mediante la disciplina social se puede mantener con firmeza la máscara de modales.

Debemos mostrar esos signos menores que refuerzan el mantenimiento de la actuación.

Según nuestro centro de exploración, se puede observar que dentro del equipo conformado por los conductores del programa radial, éstos mantienen una “máscara de modales” constante. No nos referimos al control expresivo de su rostro o gesticulaciones en sí, porque lógicamente es algo que los receptores no pueden visualizar, sino que nos remitimos al control que éstos poseen sobre sus tonalidades de voz. Por el simple hecho de vivir, las personas pasan a lo largo del día por diferentes estados de ánimo, los cuales condicionan el humor con el que afrontarán sus actividades cotidianas. Quienes trabajan en los medios de comunicación audiovisuales, ya sea en radio o televisión, deben aprender y tratar de despojarse de sus preocupaciones para no transmitírselas al público que consumen sus productos. Por lo tanto, y siguiendo con nuestro ejemplo, los conductores de la radio revista realizan un control expresivo acorde con lo mencionado anteriormente, lo cual constituye uno de los pilares de la ética profesional de todo comunicador. De este modo no sólo evitan exteriorizar sus emociones, sino también evitar que su fachada se desmorone y los muestre como personas frágiles y falseables.

Cuando Goffman habla de la “Idealización” se refiere a la tendencia de los actuantes a ofrecer a sus observadores una impresión que es idealizada de diversas maneras. El concepto de que una actuación presenta un enfoque idealizado de la situación es común.

Así, cuando el individuo se presenta ante otros, su actuación tendera a incorporar y ejemplificar los valores oficialmente acreditados de la sociedad, tanto más, en realidad, de lo que lo hace su conducta general.

El que actúa produce a menudo en los miembros de su auditorio la creencia de que está relacionado con ellos de un modo más ideal de lo que en realidad lo está. Hay varios ejemplos de eso: los individuos fomentan la impresión de que la rutina que realizan en el momento es su única rutina, o al menos la más importante, el auditorio a su vez da por sentado q el carácter proyectado ante ellos es todo lo que hay detrás del individuo que actúa para ellos. No actuamos de la misma manera en diferentes sectores sociales a los que concurrimos frecuentemente.

La idealización es lo que esta socialmente pautado, es lo que debe ser. Es usada para embellecer las actuaciones que realizamos cotidianamente, cuando el individuo expresa estándares ideales en su actuación, se abstiene de la acción que no es compatible con ellos. Dentro del universo radial la idealización es una variable fija y constante. Tanto dentro del programa que elegimos, como en cualquier programa que se analice, los receptores al conocer únicamente la voz de los conductores, hacen uso pleno de su imaginación embelleciendo a quienes oyen diariamente. Cuántas veces la gente llama a las radios y deja mensajes de afecto para las personas que se expresan a través de ellas; sin conocerlos personalmente son capaces de sentir amor u odio por éstos.

Por otro lado, teniendo en cuenta otro de los conceptos teóricos del autor, dentro del desenvolvimiento normal de los acontecimientos podemos asociar con nuestro objeto de análisis, las “prácticas defensivas”. Éstas son utilizadas por los actuantes para salvaguardar la imagen que quieren proyectar. Dichas prácticas configuran aquellas cosas que uno hace para no caer en la improvisación y para evitar los lugares más peligrosos. Los conductores del programa radial realizan diversas prácticas defensivas en todo momento. Al trabajar “en vivo” se ven obligados a ir solucionando durante la marcha cualquier imprevisto que surja, recurriendo la mayoría de las veces a este tipo de prácticas.

A su vez, es preciso agregar que dado que la percepción se entiende de una manera activa, muchas de las fallas producidas en una actuación no llegan a ser percibidas por el público, y en el caso de que sean descubiertas, éstas son minimizadas en forma inmediata para “salir adelante” con la interacción. Por ejemplo: si durante la mañana anuncian que van a tener una charla con el intendente y a último momento no pueden hacerlo, por el motivo que fuere, ellos no van a reconocer que no consiguieron dicha nota porque perderían credibilidad, por lo tanto, se excusan afirmando que tienen problemas técnicos o que “en minutos nada más” llevarán a cabo la entrevista prometida, cuando saben perfectamente que no es así.

Este aspecto lo relacionamos directamente con el concepto de “tergiversación” aportado por Goffman. Ésta se define como una mentira manifiesta, categórica o descarada en la que puede haber pruebas irrefutables de que el autor sabía que mentiría y que así lo hizo premeditadamente.

El autor afirma que aquellos que son sorprendidos en el acto de mentir descaradamente no solo se desprestigian durante la interacción sino que pueden perder para siempre su prestigio, porque muchos auditorios sienten que, si un individuo es capaz de decir tal mentira, nunca más se deberá confiar totalmente en el. Si bien la actuación ofrecida por impostores y mentirosos es falsa y difiere de las actuaciones ordinarias, ambas son similares en el cuidado que deben ejercer los actuantes a fin de mantener la impresión que se fomenta.

En cuanto a las regiones, Goffman las define como un lugar limitado hasta cierto punto por barreras antepuestas a la percepción, en donde se desarrollan las actuaciones que involucran núcleos de interacción verbal.

Dada una actuación particular, podemos identificar una región “anterior” y otra “posterior”. La primera se refiere al lugar en donde tiene lugar la actuación, según nuestro ejemplo,  el programa representaría una región anterior para los receptores; en cambio, la región posterior, entendida como un lugar en el cual la impresión fomentada por la actuación es contradicha y debe mantenerse oculta para el auditorio, estaría reflejada en el estudio de la radio, en donde trabajan los integrantes del programa e interactúan con los radioescuchas.

En el texto de Goffman se exhibe el caso de las personas que “aparentan que trabajan” cuando en lugar de trabajar están haciendo otra actividad. Lo mismo sucede en una clase cuando el alumno actúa frente al maestro y hace de cuenta que lo está escuchando. La postura del cuerpo y sus gestos faciales ayudan a que su postura sea la más cercana a la de alguien que está prestando atención, pero en  la práctica no lo está haciendo. En nuestro caso nos encontramos frente a una situación particular que ilustra con gran precisión este concepto teórico abordado por Goffman. Cada vez que se da el espacio dentro de un programa radial para realizar una entrevista telefónica al aire, los conductores van siguiendo el hilo de la conversación mediante preguntas, respuestas y comentarios que realizan en pos de lo que el entrevistado pronuncie. Pero en estas situaciones, es muy común que el entrevistador se disperse mientras el entrevistado habla, y más allá de esto logran (en la mayoría de los casos) mantener su fachada simulando a través de comentarios o de sonidos onomatopéyicos tales como “ajá”, “mm”, “ahh”, haciendo creer a los receptores y al mismo entrevistado que lo están escuchando atentamente.

Este aspecto lo podemos relacionar con el concepto de “realización dramática” aportado por el autor. Éste afirma que si la actividad del individuo ha de llegar a ser significante para nosotros, debe movilizarla de manera que exprese “durante la interacción” lo que él desea transmitir. Para dar una charla que parezca genuinamente informal, espontanea y descansada, el locutor quizás tenga que plantear su guion con afanoso cuidado, probando una fase tras otra. Así los individuos se enfrentan a menudo con el dilema de expresión vs acción. Tiene que ver con demostrar lo que uno quiere. Armar la situación, a veces se prepara tanto la realización que se hace dificultoso actuar.

Actividad 3


Comenzaremos diciendo que la conciencia practica forma parte del control reflejo de la acción, pero no es consiente más bien es inconsciente. Esto también conocida como poner entre paréntesis, lo que supone una actitud natural que deja en suspenso las preguntas sobre nosotros mismo, los demás y el mundo objetal, que se ha de dar por supuesto a fin de salir adelante en la actividad de cada día. La conciencia practica, junto con las rutinas cotidianas reproducidas por ella, ayudan a dejar en suspenso esa angustia, no solo ni siquiera ante todo, por la estabilidad social que implican, si no por su función constitutiva en la organización de un entorno “como si” en lo referente a cuestiones existenciales, según Anthony Giddens. Para analizar las categorías del autor es necesario considerar la angustia como un grado generalizado de las emociones del individuo. Giddens hace referencia a Freud, quien señala que angustia es en esencia un miedo que ha perdido un objeto debido a tenciones emocionales formadas inconscientemente y que expresan peligros internos, más que amenazas externas. Entonces, deberíamos entender la angustia como un estado de miedo inconsciente organizado. También cabe mencionar que la angustia se experimenta por medio de un sentimiento. La sensación de angustia está relacionada directamente con la seguridad ontológica, ésta última también se corresponde con la conciencia práctica. Primero analizaré la relación con angustia, puesto que esta ataca el centro del yo una vez establecido un sistema básico de seguridad, lo cual hace difícil que el sujeto pueda objetivarla. La aparición de la angustia tiende a amenazar la conciencia de la identidad del yo, que se oscurece en relación con los rasgos constitutivos del mundo de los objetos. El individuo experimenta el yo en relación con el mundo de personas y objetos, cognitivamente organizado por el miedo de la confianza básica, sólo en función de ese sistema de seguridad fundamental, origen del sentimiento de seguridad ontológica. Entonces podemos decir que en un sentido más profundo, la angustia deriva de la misma fe en la existencia independiente de personas y objetos que implica la seguridad ontológica, o sea la misma angustia está dada en la falta de seguridad que uno siente. Es por ello que el autor postula que ser ontológicamente es poseer, en el nivel de inconsciente y de la conciencia práctica, respuestas a cuestiones existenciales fundamentales que se plantean de alguna manera toda la vida humana. En cuanto al concepto de conciencia discursiva es necesario decir que Giddens distribuye tres niveles de conocimiento; uno de ellos es nivel de conciencia discursiva, en el cual la persona puede poner en palabras su conciencia ( decir lo que piensa) si se le interroga sobre algo ; el segundo nivel es el de la conciencia práctica, como ya habíamos dicho anteriormente supone que la persona conoce y desarrolla una acción en el transcurso de la práctica sin ser capaz de expresar lo que está haciendo (poner entre paréntesis) o sea la persona no desnaturaliza la acción; y por último el tercer nivel es el inconsciente, el cual refiere a experiencias restringidas de la persona. Focalizándonos en la noción de conciencia discursiva que atañe a todo aquello que los actores pueden expresar verbalmente podemos decir que en relación con la conciencia práctica no hay separación, existen sólo las diferencias entre lo que se puede decir y lo que en general simplemente se hace sin interrogarnos. Suponemos el caso en el cual un adulto observa la televisión todos los días, específicamente los noticieros. Éstos por día muestran numerosos casos de asaltos y homicidios en la calles y en hogares a lo largo y ancho del país. Utilizaremos como ejemplo un caso puntual sucedido semanas atrás, en el que un chico mató a un hombre de 6 balazos, sólo porque éste puso resistencia al asalto. Dicha noticia tuvo un gran impacto social en la argentina, entre ellos manifestaciones pidiendo seguridad al Estado, más policías en las calles y bajar la edad responsabilidad penal para los jóvenes a 14 años entre otros. Supongamos que el adulto participo de las manifestaciones utilizando así las prácticas discursivas que menciona Giddens, su participación esta potenciada, ya que él vive en un barrio al que considera inseguro. Esa inseguridad le genera angustia, lo cual implica un estado generalizado de las emociones del individuo. Freud dice que se sentirá angustia en una situación dada que depende en buena medida del “conocimiento y sensación de poder de una persona tenga respecto al mundo externo”. Esta persona como ciudadano obtiene conocimiento mediante la información que le proporcionan los medios de comunicación, específicamente la televisión sobre los hechos delictivos que ocurren a diario. Ese conocimiento genera una sensación de inseguridad, ya que él como agente individual no tiene poder respecto al mundo externo, por lo tanto no puede controlar o asegurar que a él no le pasara o no se verá involucrado en un hecho como ese. Ese momento de reflexión que se traduce en angustia, ya que este opera como un estado del miedo inconsciente organizado, el autor plantea que lo que permite que la angustia se apodere del agente es que desaparece la coraza protectora, la cual consiste en dejar en suspenso en la práctica posibles sucesos capaces de amenazar la integridad corporal o psicológica del agente. Ésta última está ligada al concepto de seguridad ontológica que tiene un agente respecto a lo exterior. La persona se siente obsesivamente preocupada por aprensiones de posibles riesgos que amenazan su existencia, esto ocurre ya que la persona fracasa en su intento de desarrollar o mantener confianza en su propia integridad. Lo que a nuestro objeto de análisis es algo común, ya que hay momentos en donde todos –según el autor somos sujetos ontológicamente inseguros, esto ocurre cuando somos incapaces de bloquear los peligros que nos asechan desde el exterior (no podemos mantener la coraza protectora). Lo más importante de todo es que la coraza protectora esta siempre pero desaparece por momentos, en los cuales nosotros no podemos bloquear nuestra angustia. Esta es la explicación del porqué por mas angustiado que me tenga la situación de inseguridad que se vive en el país él sujeto sigue saliendo a la calle, va a trabajar, visita a amigos y pasea, vive su vida y logra olvidar que puede ser blanco de un asalto. Esto depende de la confianza que uno tiene de que no le va a pasar, pero esta requiere de un esfuerzo, ya que el autor postula que existe la privación de ésta, entonces debemos elaborarlas. Una forma de elaborar la confianza en este caso es recurrir a las experiencias de otros, concluyendo que hay muchas gente que no ha sido asaltada. Lo antes expuesto depende de la conciencia práctica (poner en paréntesis) que opera como un control reflejo de la acción lo que supone una actitud natural que deja en suspenso las preguntas sobre nosotros mismo, los demás y el mundo objetal, que se ha de dar por supuesto a fin de salir adelante en la actividad de cada día. La conciencia practica, junto con las rutinas cotidianas reproducidas por ella, ayudan a dejar en suspenso esa angustia, no solo ni siquiera ante todo, por la estabilidad social que implican, si no por su función constitutiva en la organización de un entorno “como si” en lo referente a cuestiones existenciales. Cabe mencionar que la angustia, la confianza y las rutinas diarias están ligadas unas con otras, podemos entender que los rituales de la vida cotidiana operan como mecanismos para “salir adelante”. Pero salir adelante en las situaciones de la vida diaria implica un trabajo constante y sin tregua por parte de todos cuanto participan en la interacción social.

Entradas antiguas »